No llega a 100 años pero dicen que es la ermita más bonita de España, y una de las grandes joyas ocultas de Asturias
Definir cuál es la ermita más bonita de España no es para nada fácil. Implica adentrarse en un debate donde el entorno pesa tanto como la arquitectura. En Asturias, ese equilibrio se da en rincones donde la tradición religiosa convive con el paisaje sin artificios. Uno de esos lugares se encuentra en un pequeño núcleo rural que conserva su identidad y su relación con el mar.
El paso del tiempo, las celebraciones populares y su presencia en rutas históricas han reforzado el valor de esta ermita, que hoy aparece en listas y reportajes como una de las grandes joyas ocultas del norte peninsular. Su historia reciente no impide que haya adquirido un peso simbólico notable dentro de la cultura asturiana.
¿Cuál es considerada la ermita más bonita de España y en qué parte de Asturias está?
La Ermita de la Regalina, conocida oficialmente como ermita de Santa María de Riégala, se localiza junto a los acantilados de Cadavéu, en el concejo de Valdés. Su imagen, sencilla y reconocible por los tonos blancos y azules, destaca sobre una pradera abierta al mar. No hay grandes dimensiones ni ornamentación excesiva: el interés reside en la integración con el entorno.
La proximidad al Cantábrico y la sensación de aislamiento refuerzan la percepción de estar ante un espacio singular. Este equilibrio entre paisaje y construcción explica por qué, pese a su juventud, se la menciona con frecuencia como una de las ermitas más bellas del país. La ausencia de masificación ha contribuido a mantener intacto su carácter.
La ermita fue construida en 1931 por iniciativa del sacerdote Padre Galo Antonio Fernández, natural de Cadavéu y defensor de la lengua y el folclore asturianos. Su objetivo era crear un espacio de peregrinación dedicado a la Virgen de Riégala, patrona local, a partir de una tradición popular ligada al hallazgo de una imagen mariana.
El templo se levantó frente al campo de La Garita, en un lugar estratégico desde el punto de vista visual. Desde sus inicios, la ermita quedó asociada no solo al culto religioso, sino también a la identidad cultural del pueblo.
Ese componente simbólico ha sido clave para que, con el paso de las décadas, se consolidara como uno de los enclaves más representativos del occidente asturiano.
Fiestas y tradiciones que envuelven a la Ermita de la Regalina
Cada último domingo de agosto, la ermita acoge la Fiesta de la Regalina, declarada de interés turístico regional. La celebración combina elementos religiosos y populares: desfile de carrozas, ofrendas, música tradicional, danza prima y una procesión que recorre el campo cercano a los acantilados.
Este evento reúne a vecinos y visitantes en una jornada que refuerza el vínculo entre la ermita y el territorio.
Además, Cadavéu es paso habitual del Camino de Santiago en su variante del Norte, lo que ha convertido a la ermita en un punto de referencia para peregrinos que recorren la costa cantábrica. Esa conexión explica parte de su proyección más allá del ámbito local.
Entorno natural y claves para visitar la ermita más bonita de España
La ermita se sitúa entre Luarca y Cudillero, dos de los núcleos más conocidos del litoral occidental asturiano. El acceso se realiza desde la A-8, con desvíos bien señalizados hacia Cadavéu.
El interior del templo suele permanecer cerrado, pero el interés principal está en el exterior y en las vistas que ofrece el entorno, como se puede apreciar en la imagen destacada.
En las inmediaciones se encuentran varios puntos de interés natural, como la playa de la Ribeirona, el Cabo Busto o el Cabo Vidio. También destaca la presencia de un hórreo tradicional junto a la ermita, elemento que refuerza el carácter etnográfico del conjunto.
Todo ello convierte la visita en una parada habitual para quienes recorren esta zona de Asturias en busca de lugares poco alterados por el turismo masivo.