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Los expertos en viajes coinciden: este es el truco definitivo para pagar menos por un billete de avión y ahorrar en tus próximas vacaciones

Un truco que consiste en compra billete con escala y viajar sólo al primer destino

Viajar más gastando menos gracias a trucos que de verdad funcionan

7 trucos para ahorrar en un viaje

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Blanca Espada

Encontrar vuelos baratos y más ahora que ya mucha gente está de vacaciones no es sólo cuestión de suerte, sino que veces depende más de cómo se busca que del destino en sí. Y ahí es donde entra uno de los trucos que más se repiten entre quienes viajan con frecuencia y que consiste en aprovechar las escalas para pagar menos.

No se trata de un truco para encontrar billetes baratos que sea del todo nuevo, pero sigue funcionando en muchos casos. Básicamente, consiste en no volar directamente a tu destino, sino elegir un vuelo con escala y quedarte en esa ciudad intermedia. Puede sonar extraño al principio, pero tiene su lógica y funciona para muchas personas aunque a muchas aerolíneas no es que les haga excesiva gracia que los pasajeros lo pongan en práctica.

El truco para pagar menos por tu billete de avión

Las aerolíneas no fijan los precios únicamente por la distancia, sino por la demanda. Y ahí es donde aparecen las oportunidades, de modo que puede darse el caso de que un vuelo con escala sea más barato que uno directo al mismo sitio. Por ejemplo, quieres ir a una ciudad concreta, pero encuentras un vuelo más económico que hace escala justo allí antes de continuar hacia otro destino. En lugar de seguir, te bajas en esa parada y das por terminado el viaje. Es lo que se conoce como «ciudad oculta», y aunque no es un secreto entre viajeros habituales, mucha gente no lo utiliza simplemente porque no se le ocurre buscar así.

La «ciudad fantasma» u otra forma de jugar con los precios

Hay otra variante que también se utiliza bastante. En lugar de bajarte en la escala, eliges un destino cercano más barato y completas el trayecto por tu cuenta. Aquí entra en juego lo que algunos llaman «ciudad fantasma». No es más que buscar un aeropuerto alternativo, normalmente menos concurrido, donde los precios suelen ser más bajos.

Esto puede ocurrir por varias razones. A veces hay menos demanda y las aerolíneas ajustan precios para llenar aviones. Otras veces, son los propios aeropuertos los que incentivan vuelos más baratos para atraer tráfico. Pero no siempre se trata de aeropuertos pequeños. También hay casos en los que un gran aeropuerto, con muchas compañías operando, acaba ofreciendo mejores precios simplemente por la competencia. Por eso no hay una fórmula única, sino que conviene probar varias combinaciones antes de decidir.

Cómo aplicarlo sin volverse loco

La teoría es sencilla, pero llevarlo a la práctica requiere algo de paciencia. Lo primero es buscar el destino habitual, como harías siempre. Después, empezar a probar rutas con escalas o ciudades cercanas. A veces no cambia mucho el precio, pero otras sí merece la pena.

Cuando aparece una opción interesante, toca hacer números. ¿Cuánto cuesta realmente completar el viaje hasta el destino final? Puede ser un tren, un autobús, otro vuelo o incluso alquilar un coche. Aquí está la clave del truco: que el conjunto salga más barato ya que si no, evidentemente, no tiene sentido.

También conviene tener en cuenta algo importante y es que si decides bajarte en una escala, lo normal es que no puedas facturar equipaje hasta el destino final. Es un detalle que puede complicar el viaje si no se tiene en cuenta.

El tiempo también es un coste

Este es el punto que muchas veces se pasa por alto ya que ahorrar dinero está bien, pero no siempre compensa si a cambio el viaje se alarga varias horas o se vuelve más incómodo con escalas largas, esperas innecesarias o trayectos adicionales que pueden acabar pesando más de lo que parece ya que al final, el tiempo también tiene valor y en vacaciones, más todavía. Hay quien prefiere pagar un poco más y llegar directo, y hay quien prioriza el ahorro aunque implique un recorrido más largo. No hay una opción mejor que otra, depende de cada caso.

Otros trucos que ayudan a pagar menos

Más allá de las escalas, hay pequeños hábitos que pueden marcar la diferencia:

  • Ser flexible con las fechas. A veces cambiar un solo día reduce bastante el precio
  • Evitar fines de semana siempre que sea posible
  • Comparar en varios buscadores, no quedarse con el primero
  • Revisar aeropuertos cercanos tanto de salida como de llegada
  • Reservar con algo de antelación, pero sin exagerar

Ninguno de estos trucos es infalible, pero juntos suelen ayudar. Por otro lado, el de la idea de la ciudad oculta o la ciudad fantasma funciona, sí, pero no siempre si tenemos en cuenta que hay rutas donde el ahorro es mínimo, otras donde no compensa por tiempo y algunas en las que directamente no merece la pena complicarse. Incluso hay casos en los que el precio final acaba siendo más alto si no se calcula bien.

Por eso, sí que para muchos puede ser un truco definitivo, pero más que eso es una herramienta más o un forma distinta de buscar vuelos que puede dar resultados, pero que requiere comparar, revisar y tener cierta flexibilidad para que sea realmente eficaz. En cualquier caso, lo importante es entender cómo funcionan los precios. A partir de ahí, cada uno decide si le compensa o no complicar un poco el viaje a cambio de pagar menos.

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