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7 secretos de Bruselas que descubrirás en sus calles

Cada ciudad es una fuente de sorpresas. Pasear por sus calles fijando la mirada atentamente a nuestro alrededor puede servirnos para descubrir todo tipo de curiosidades. Aunque nunca viene mal una ayuda. ¿Qué tal si en TourAffinity seguimos descubriéndote los secretos de algunas de las ciudades más importantes del mundo? Ya lo hicimos con Ámsterdam y también con Venecia. Y hoy le toca el turno a la capital de Bélgica: hablamos, por supuesto, de Bruselas.

Bruselas es la ciudad más grande de Bélgica y también la principal sede administrativa de la Unión Europea, de ahí que también sea considerada como la capital de Europa. Pero, ¿qué más curiosidades albergan sus calles? Abre bien los ojos… ¡quizá te pique el gusanillo por visitar Bruselas después de leer este artículo!

Chocolate por todas partes

Uno de los mayores reclamos de Bélgica es el chocolate, donde se encuentran los chocolates de mayor calidad del mundo. Prácticamente por todos sitios verás tiendas de bombones, pero si quieres comprarlos para traerlos de vuelta a casa te recomendamos hacerlo en el Aeropuerto Internacional de Bruselas – Zaventem. ¡Es el lugar con mayores ventas de chocolate del planeta!

Eddy Merckx, héroe nacional

Uno de los ciclistas más importantes de la historia nació en Bruselas. Se trata de Eddy Merckx, en cuyo haber figuran cinco ediciones del Tour de Francia, otras cinco del Giro de Italia y una Vuelta a España entre otros logros. A Merckx se le rinde un homenaje permanente en el metro, ya que una de las estaciones de la línea 5 lleva su nombre. Y no sólo eso, en su interior hay expuestos varios de sus objetos personales, entre los que destaca la bicicleta con la que batió el récord de la hora en 1972.

Audrey Hepburn, natural de Bruselas

Otra de las vecinas ilustres de la ciudad fue Audrey Hepburn. La actriz nació allí el 4 de mayo de 1929 y los más cinéfilos tienen la oportunidad de visitar la casa en la que vivió hasta los 5 años en el número 48 de la Rue Keyenveld, en el barrio de Ixelles. Una placa en la fachada recuerda esta efeméride, aunque no es posible visitar su interior, pues actualmente está habitada.

Miccionar en la vía pública, ¿deporte nacional?

El Manneken Pis es una de las señas de identidad de Bruselas. Esta estatua del niño meón es todo un símbolo, pero debes saber que no es la única de ese estilo que se encuentra allí. Este niño meón también tiene una hermana llamada Janneken Pis. Y aún hay más porque además del niño y la niña también hay un perro haciendo sus necesidades en la calle (en forma de estatua, por supuesto). Se trata del Zinneke Pis.

Una ciudad con mucho gusto por las estatuas

Además del Manneken Pis, la Janneken Pis y el Zinneke Pis es posible encontrar numerosas estatuas repartidas por toda Bruselas. Algunas tan graciosas como De Vaartkapoen, un policía que tropieza por culpa de un ladrón que le agarra el pie al salir del interior una alcantarilla; y otras de personajes tan emblemáticos como Peter Pan, que te espera en los Jardines de Egmont para ir al País de Nunca Jamás. Por cierto, también hay un homenaje a nuestro país en forma de estatua de Don Quijote y Sancho Panza. La encontrarás en la Plaza de España.

El centro comercial más antiguo de Europa

Corría 1847 cuando abrieron sus puertas las galerías Saint-Hubert. Hoy, 170 años después, todavía siguen siendo uno de los lugares más visitados de la ciudad. Y envidiados porque el centro comercial más antiguo de Europa también es uno de los más bonitos gracias a sus escaparates y a su cúpula de cristal. Además, las galerías Saint-Hubert conecta la Grand Place con la zona del Teatro la Monnaie, donde se pueden disfrutar de las mejores óperas de Bruselas.

Reciclando, que es gerundio

En Bruselas se toman muy en serio su labor de cuidar el planeta. De hecho allí es obligatorio reciclar. Es más, se debe hacer en bolsas semitransparentes para que los basureros puedan comprobar si has separado el plástico y el papel correctamente. Además, en sus calles no encontrarás ningún cubo de basura, ya que cada calle tiene su propio día de recogida de basuras, así que lo más normal es que los edificios dispongan de un cuarto propio para guardar los deshechos hasta que llegue el día correspondiente.