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EXPLORACIÓN ESPACIAL

Es oficial: el rover Perseverance de la NASA ya es el vehículo que más distancia ha recorrido fuera de la Tierra, con 45,22 km en Marte, y deja atrás a Opportunity

Perseverance ha hecho más del 90 % del recorrido con su sistema de conducción autónoma AutoNav y lo ha logrado en cinco años y medio, frente a los casi 15 de Opportunity.

Hito sin precedentes de la NASA: el robot Rover completa su primera ruta en Marte diseñada al 100% por la IA

El rover Curiosity encuentra moléculas necesarias para la existencia de vida antigua en Marte

El 11 de octubre de 2026, en su sol 2.006 en Marte, el rover Perseverance de la NASA avanzó 91,31 metros por la zona situada al oeste del borde del cráter Jezero. Con ese trayecto, su cuentakilómetros llegó a 45,22 kilómetros, la mayor distancia que ha recorrido nunca un vehículo sobre la superficie de otro mundo.

La marca anterior era de 45,16 kilómetros y la tenía Opportunity, el rover que la NASA mantuvo en Marte entre 2004 y 2018. Según la nota de la NASA publicada el 12 de octubre, Perseverance ha cubierto esa distancia «en cinco años y medio», mientras que a Opportunity le llevó «casi 15».

Un sol es un día marciano, unos 40 minutos más largo que el terrestre. El récord llegó mientras el rover se dirigía a una zona llamada «Idubi», dentro de una región que el equipo ha bautizado como «Lac de Charmes».

Un récord que llega en el terreno más antiguo

La NASA explica que en Lac de Charmes el rover estudia «lo que puede ser parte del terreno más antiguo jamás explorado en el sistema solar». Sus equivalentes en la Tierra desaparecieron hace mucho por la erosión y la tectónica de placas, que Marte no tiene.

En Idubi, el equipo científico espera encontrar rastros de antiguos sistemas hidrotermales, es decir, de agua caliente circulando entre las rocas. Ese tipo de ambiente se considera un posible lugar habitable para microbios.

Animación sobre el mapa orbital con la ruta del rover Perseverance desde su aterrizaje en 2021 hasta el 11 de octubre de 2026, el día del récord. Vídeo: JPLraw (NASA/JPL-Caltech)

«Es un honor trabajar en Perseverance en un momento en que la tecnología ha evolucionado hasta el punto de que conducciones como estas son rutinarias», dijo Steven Lee, jefe de proyecto de los rovers Curiosity y Perseverance en el Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA, en el sur de California.

«La misión original pedía no más de 12,4 millas de conducción», unos 20 kilómetros, añadió Lee. «Lo hemos superado con creces, y con todos los sistemas de movilidad plenamente operativos y unos resultados favorables en las pruebas de vida útil ampliada en tierra, esperamos que Perseverance siga sumando a este récord durante muchos años».

AutoNav, el sistema que conduce solo

Buena parte del mérito, según la agencia, es del sistema de navegación autónoma AutoNav. El rover toma imágenes del terreno mientras rueda, construye un mapa en 3D de los obstáculos y traza su ruta entre los puntos de paso que eligen los planificadores desde la Tierra. En el JPL lo llaman «pensar mientras conduce».

Con ese sistema puede recorrer hasta 412 metros en un solo sol. Más del 90 % de su distancia total la ha hecho con AutoNav evaluando el terreno, frente a alrededor del 5 % del primer AutoNav marciano, el de Opportunity y su gemelo Spirit.

La NASA da otra comparación. Sojourner, su primer rover en Marte, analizaba el camino con 20 puntos de medida, y Perseverance procesa 600.000 cada vez que mira al frente.

«Perseverance toma imágenes estereoscópicas del terreno que tiene delante, genera un mapa 3D por software y selecciona el camino más seguro hacia un objetivo de conducción», explicó Lee a la agencia Reuters, a la que contó que el 90 % de los trayectos se hicieron sin intervención humana.

«El rover que batió este récord lo hizo tomando sus propias decisiones sobre el camino. Con autonomía para simplemente avanzar, Perseverance es mejor conductor que el que aterrizó, y no hemos terminado», afirma en la nota Mark Maimone, subjefe del equipo de operaciones robóticas de Perseverance.

«Nuestro software más reciente enseña a Perseverance a girar menos y rodar más, y a comprobar su propia posición frente a mapas orbitales en mitad del trayecto», continúa Maimone. Esa función de autolocalización la presentó la NASA en una nota anterior. OKdiario ya contó también cómo el rover completó su primera ruta en Marte diseñada al 100 % por la IA.

«La próxima frontera es la propia luz del sol», añade el ingeniero. «El deslumbramiento en las cámaras de navegación es la razón por la que aparcamos a media tarde si conducimos hacia el Sol, y si podemos enseñar al rover a ver más allá de esos artefactos, cada rover que venga después tendrá una jornada de trabajo más larga».

De Sojourner a Perseverance, casi tres décadas de rovers

El récord cierra casi 30 años de rovers de la NASA en Marte. Sojourner, del tamaño de un microondas, recorrió unos 100 metros en sus 83 soles de misión en 1997.

Spirit y Opportunity, del tamaño de un carrito de golf, llegaron en 2004 con misiones previstas de 90 soles. Spirit sumó 7,7 kilómetros antes de sucumbir al invierno marciano en 2010. Opportunity siguió rodando durante 5.111 soles y en 2015 completó la primera maratón fuera de la Tierra.

Curiosity, que aterrizó en el cráter Gale en 2012 y sigue en activo, lleva más de 38,07 kilómetros, según la NASA. Es el mismo rover que encontró moléculas necesarias para la existencia de vida antigua en Marte.

El récord tampoco se limita a Marte. Perseverance ya había superado los 35,7 kilómetros que recorrieron en 1972 los astronautas del Apolo 17 Gene Cernan y Harrison Schmitt con su vehículo lunar, y los 39 kilómetros del rover soviético Lunojod 2 en 1973.

Infografía con las distancias recorridas por los rovers en Marte y en la Luna; las de Perseverance y Curiosity, a mediados de octubre de 2026. (Imagen: NASA/JPL-Caltech)

Más kilómetros, más rocas y una misión ampliada

«Batir récords de distancia es solo un extra», escribe el equipo de la NASA. Más autonomía y trayectos más largos permiten examinar más afloramientos y leer más historia del planeta en sus rocas.

Ese alcance llevó a Perseverance desde el fondo de un antiguo lago hasta un sistema fluvial fosilizado, donde encontró una posible biofirma en una roca llamada «Cheyava Falls». Una biofirma es una señal que podría tener origen biológico, pero que también puede explicarse sin vida.

Lee dijo a Reuters que ese hallazgo es, casi con seguridad, el mayor logro del rover. La roca, rojiza, se habría formado hace entre 3.200 y 3.800 millones de años en un cauce que alimentaba el lago que llenó Jezero.

El rover ha reunido 29 muestras de roca y regolito, el polvo y los fragmentos sueltos de la superficie. En el borde del cráter explora rocas generadas por impactos de unos 4.000 millones de años de antigüedad.

La NASA aprobó la primera ampliación de la misión, que empezó en octubre y llevará la exploración del borde del cráter hasta finales de 2028, aproximadamente. Después de Lac de Charmes, el rover irá hacia el sur, hasta Rainbow Falls, un bloque de corteza antigua de 100 metros de ancho levantado por el impacto que creó Jezero.

Lo que el récord no dice

La cifra es la del cuentakilómetros del rover, no la distancia en línea recta desde el lugar de aterrizaje, ya que la ruta incluye rodeos, idas y vueltas. Se puede seguir en el mapa de posición de la misión.

El 11 de octubre, la ventaja sobre Opportunity era de solo unos 60 metros. Tampoco hay garantía de cuánto aguantará el vehículo, aunque Lee dijo a Reuters que «el hardware de ingeniería y los instrumentos de Perseverance están en excelente estado, con todos los sistemas redundantes aún disponibles».

Según su relato a la agencia, los mecanismos de movilidad se están probando para demostrar que el rover puede conducir 100 kilómetros o más, con ensayos del hardware equivalentes a entre 150 y 300 kilómetros. «Una evaluación reciente de todos los sistemas concluyó que son capaces de funcionar hasta bien entrada la década de 2030, probablemente más allá», añadió Lee.

La nota se ha publicado en el blog de la misión Perseverance de NASA Science el 12 de octubre de 2026.

Crédito de la imagen: NASA/JPL-Caltech.