Sucesos
Narcotráfico

Macrojuicio contra el clan narco de ‘los castañas’: Piden 2.000 años de cárcel a 157 acusados

Este lunes 10 de abril comienza en Cádiz el macrojuicio contra 157 acusados del clan de los Castañas, que presuntamente habrían participado en operaciones de alijo de drogas a través del Estrecho de Gibraltar. Hace tres años, estos 157 encausados fueron procesadas por el Juzgado de Instrucción número 5 de Algeciras (Cádiz) por presuntos delitos relacionados contra la salud pública y organización criminal, acusados de pertenecer presuntamente al clan de los Castañas. El juicio comenzará el 10 de abril en la Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Cádiz, con sede en Algeciras, para lo que se ha necesitado habilitar dos salas.

El juicio comenzará el día 10 y tiene previstas tres sesiones, hasta el día 12. A partir de ahí, se reanudarán las vistas el día 24 de abril con la celebración de tres sesiones por semana, de lunes a miércoles, hasta su final, que se podría alargar hasta el mes de julio.

La operación Dismantle fue desarrollada por la Guardia Civil entre febrero y septiembre de 2020, fecha desde la que permanece en prisión uno de los dos presuntos líderes de los Castañas, Francisco Isco Tejón, que figura en la causa como presunto responsable de mantener el contacto con integrantes de las estructuras criminales de origen marroquí. Su hermano Antonio se encuentra en libertad tras ser declarado no culpable en el último juicio celebrado contra la organización. Había sido detenido en 2018 después de permanecer 19 meses en busca y captura.

Para este juicio, la Fiscalía Antidroga en su escrito de acusación suma una petición de condena para los 157 acusados de 2.000 años de cárcel y más de 16.000 millones de euros en multas.

Los Castañas han sido unos de los narcotraficantes más peligrosos que han operado en el sur de España. A ellos se le atribuía entre el 60 y 70 por ciento del hachís que llegaba procedente de Marruecos y que entraba por el Campo de Gibraltar. Tras ser detenidos fueron puestos poco después en libertad tras el pago de una fianza en 2019, aunque los detuvieron poco después de nuevo. A mitad de la década ya se habían convertido en la principal banda de narcotraficantes en el Estrecho. En febrero de 2019, este grupo, fue el responsable de asaltar el Hospital de La Línea para liberar a uno de sus miembros que había sido detenido.

Antes de entregarse en el Juzgado la última vez, Francisco Tejón, hermano mayor y líder del clan, grabó su aparición en un videoclip del cantante de origen cubano Clase A. En octubre de 2016, los hermanos Tejón ya tenían una fortuna valorada entre 20 y 30 millones de euros, por la Guardia Civil.

El clan de los Castañas llegó a manejar el 70 por ciento del hachís que circula entre Marruecos y España, según la Guardia Civil. La organización fue una de las primeras en usar teléfonos encriptados de dos y tres mil euros de valor. El uso de esto equipos los ayudaba a guiar a las lanchas y evitar los dispositivos instalados en la costa por la Benemérita. Su nivel de vida era alto, salían en videoclips de música trap rodeados de modelos y exuberantes mujeres. Vivían en casas protegidas por sofisticadas alarmas y se daban caprichos como asistir en palcos a los derbis entre Real Madrid y Barcelona en el Santiago Bernabéu.

Según el informe de Fiscalía, los Castañas nunca comercializaban sus propios alijos sino que actuaban de transportistas e intermediaros con clientes europeos. Para conseguir éxito en estas operaciones tenían un gran equipo de colaboradores que ahora se sientan en el banquillo con ellos. Muchos de ellos son parados reclutados en La Línea y en pueblos de alrededor, fieles que sabían que nunca les iban a delatar. Casi todos los acusados tienen una relación familiar cercana o lejana con los hermanos que, presuntamente, lideraban la organización. En el último juicio celebrado contra 15 de ellos en Algeciras el pasado mes de noviembre sólo Isco Tejón resultó condenado a tres años y medio de cárcel por un delito contra la salud pública. El resto quedó libre, entre ellos tres policías nacionales acusados de dar cobertura a la banda.