Desmantelada una clínica estética ilegal itinerante que atendía en pisos turísticos de Murcia y Alicante
Pinchaban bótox y ácido hialurónico en pisos turísticos
Los policías se encontraron a nueve clientas esperando tratamiento en un piso turístico
El masajista de Rivas intentó engañar a la Guardia Civil: escondió la cámara con la que grabó a 131 pacientes desnudas
Jonathan Andic ocultó a la Policía y a la juez una testigo clave en el caso de la muerte de su padre

La Policía investiga a unos «piratas» de los tratamientos de estética que funcionaban como una clínica ilegal ambulante y atendían a sus pacientes en pisos turísticos de Barcelona, Murcia, Alicante y Cartagena.
Los dos investigados citaban a sus clientas en los pisos turísticos y les pinchaban bótox y ácido hialurónico. Sin titulación, sin licencia de actividad, sin el mínimo control sanitario de sus productos. Y luego desaparecían rumbo a otra ciudad española.
La investigación arrancó tras la denuncia por intrusismo de una médico que alertó a los agentes de que dos personas que carecían de la cualificación necesaria para ejercer este tipo de actividad sanitaria estaban realizando tratamientos de estética de forma «ambulante».
Anunciaban sus «giras» en redes sociales
En poco tiempo, los investigadores descubrieron que la pareja sospechosa alquilaba viviendas de uso turístico en ciudades como Cartagena, Murcia, Alicante y Barcelona, donde instalaban consultas temporales para atender a sus clientes.
Los «piratas de la estética» captaban a sus clientes principalmente a través de redes sociales, donde anunciaban las fechas y ubicaciones en las que prestarían sus servicios.
9 clientas en una consulta clandestina
Siguiendo el rastro de los falsos médicos, la Policía los sorprendió en Cartagena, donde los agentes localizaron uno de los apartamentos utilizados para desarrollar la actividad. Durante el operativo comprobaron que en el interior se estaba llevando a cabo una consulta clandestina de medicina estética y encontraron a nueve clientas que esperaban para someterse a diferentes tratamientos ilegales.
En el registro del inmueble, la Policía intervino una importante cantidad de material sanitario y productos utilizados habitualmente en procedimientos estéticos. Entre ellos había 113 envases de ácido hialurónico, 14 envases de complejo neurotoxina purificada, 42 jeringuillas precargadas con productos inyectables, más de 200 agujas hipodérmicas, material para administrar insulina, viales de liporase y diverso instrumental médico.
Llevaban 4 años con la clínica ilegal
La investigación policial también ha descubierto y constatado que los dos responsables de la «clínica pirata» llevaban desarrollando esta actividad ilegal durante aproximadamente cuatro años, desplazándose entre distintas ciudades de España y utilizando alojamientos turísticos como consultas improvisadas.
Esa forma de actuar, totalmente al margen de la legalidad, servía a los investigados para eludir cualquier queja o reclamación por parte de clientas afectadas por una mala administración de los tratamientos de estética.