La visita de Sara Carbonero a Japón que le ha cambiado la vida: «Tuve que sentarme y llorar»
Sara Carbonero ha disfrutado de un verano muy especial
La periodista ha declarado: "No es un lugar bonito ni alegre"
Carbonero ha compartido muchos momentos de su viaje
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Sara Carbonero ha demostrado en infinitas ocasiones tener una gran sensibilidad. A lo largo de su trayectoria hemos podido verla en diferentes facetas: de reportera, de presentadora, de creadora de contenido y de influencer. Sin embargo, una de sus grandes pasiones es la escritura y recientemente ha confirmado su talento dentro del mundo de las letras. La periodista ha viajado a Japón durante sus últimas vacaciones y se ha preocupado por conocer bien la cultura del país. El problema es que se ha topado con ciertas cosas que le han dejado huella, como por ejemplo su visita a Hiroshima, la ciudad que recibió la bomba atómica el 6 de agosto de 1945. Ha entrado en el museo, ha hablado con los guías y después ha sacado sus propias conclusiones.
«La belleza y la calma de los jardines contrasta con la crudeza y el horror reflejado dentro del museo. Imprescindible vivir los dos extremos para comprender el pasado y el presente de la ciudad (y del país)», ha empezado diciendo a través de su cuenta de Instagram, donde acumula un total de 3.6 millones de fans. Carbonero ha estado en el Museo y Parque de la Paz y no ha podido evitar compartir su experiencia con su querido público porque sabe que detrás de todo esto debe haber una reflexión importante: «No es un lugar bonito ni alegre, pero sí es necesario para entender por qué la paz nunca debería darse por sentada».
La historia que conmueve a Carbonero
Durante su breve estancia en Hiroshima, Sara Carbonero ha conocido la historia de Sadako Sasaki, una niña que sobrevivió al bombardeo, sin saber que la vida le tenía preparado un golpe muy duro. Diez años después, cuando pensaba que ya había pasado lo peor, tuvo que enfrentarse al cáncer y acabó falleciendo por dicha enfermedad. «Intentó curarse haciendo origamis de papel, inspirada por una leyenda japonesa que decía que si conseguía hacer mil en un mes, se curaría», ha explicado la influencer.
Carbonero se ha interesado por conocer todo lo que hay detrás del testimonio de Sadako Sasaki, aunque ha admitido que le ha resultado imposible llegar hasta el final del asunto sin mostrar cómo le estaba afectando. «Yo también tuve que parar en la mitad y sentarme y llorar», comenta con total naturalidad. Una vez más, Sara ha puesto encima de la mesa sus sentimientos y este atrevimiento le ha acercado al público, un público que lleva aplaudiendo todo lo que hace desde hace años, sobre todo desde que se separó de Iker Casillas.
El verano de Sara Carbonero
Afortunadamente, Sara Carbonero ha disfrutado de un verano diverso y no todo han sido momentos desagradables. Hace unos días publicó una foto en la boda de uno de sus compañeros de Slowlove, la exitosa marca de ropa que fundó junto a su amiga Isabel Jiménez. Ambas han conseguido crear una pequeña familia que ha despertado el interés de los grandes diseñadores, por eso la firma que han sacado adelante entre todos se ha posicionado como un referente y está disponible en las mejores tiendas.
Sara Carbonero ha tenido que enfrentarse a episodios de todo tipo y se ha dado cuenta de que el entorno es fundamental para no perder el norte. Después de sus problemas de salud afrontó una separación sentimental que hizo saltar todas las alarmas, aunque el tiempo le ha demostrado a confiar en su instinto. La periodista tomó una buena decisión al romper con Iker Casillas. Para ella hablo más importante era el bienestar de sus hijos y ha conseguido que los pequeños de la casa se desarrollen con total normalidad, viendo a sus padres felices, a pesar de que cada uno esté por su lado.
El último mensaje
Cambiando de tema, podemos finalizar esta noticia hablando del último mensaje que ha lanzado Sara Carbonero. «Cuando una persona tiene salud, puede tener muchos problemas, pero cuando a una persona le falta salud, sólo tiene problemas», ha declarado justo después de su viaje a Asia. Con esto quiere decir que ha ordenado sus prioridades y ahora tiene muy claro cuáles son sus razones para seguir luchando y para no perder la sonrisa.
Lo cierto es que Carbonero se ha convertido en un ejemplo de superación y cada vez son más las mujeres (y hombres) que imitan sus movimientos. La periodista, por desgracia, le ha plantado cara alcance y sabe de primera mano que esta enfermedad es capaz de cambiar cualquier hoja de ruta. No obstante, se ha dado cuenta de que en realidad hay muy pocas cosas que no tengan vuelta atrás.
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