Sociedad
VIVIENDA

A sus 39 años Rubén tiene 150 viviendas en España: «Me gustaría alquilarlas a familias, pero es imposible»

Rubén Zaballos tiene 39 años y es propietario de 150 viviendas, una parte de ellas pisos residenciales y el resto, alojamientos turísticos. Preguntado en una tertulia televisiva por cómo vive el debate actual sobre la vivienda, contestó que siente «un poco de frustración». Según explicó, le gustaría alquilar sus pisos a familias a largo plazo, pero la experiencia le ha llevado a concluir que no es viable.

«A mí me encantaría seguir alquilando mis pisos residenciales a familias a larga duración. De hecho, lo hice, pero he tenido de todo. He tenido okupas, inquiokupas, centros de venta de droga y, al final, es que es imposible», afirmó.

Sus declaraciones llegan pocos días después del desahucio de Maricarmen, de 87 años. El 23 de septiembre fue desalojada del piso del distrito madrileño de Retiro en el que vivía desde 1956, con un contrato de renta antigua que había firmado su padre. El lanzamiento se ejecutó tras una larga batalla judicial y ha devuelto la vivienda al centro de la conversación pública.

La historia de Rubén Zaballos

El programa La Mesa, presentado por Cristina Pardo, dedicó un espacio a analizar las dificultades para comprar una vivienda. Entre ellas se citaron la falta de vivienda asequible, la escasez de suelo disponible y, como uno de los factores más determinantes, las políticas de regulación urbanística. Zaballos participó como invitado.

La presentadora le preguntó directamente cómo se había sentido ante las críticas surgidas a raíz del caso: «Estos días, cuando has escuchado lo que se comentaba a raíz del desahucio de Maricarmen, ¿te has sentido fondo buitre, pyme buitre, buitre o gran tenedor?». La respuesta del empresario, centrada en su frustración, llamó la atención de los presentes.

Con 150 inmuebles, Zaballos supera con holgura el umbral legal de gran tenedor. La Ley de Vivienda de 2023 aplica esa categoría, con carácter general, a quienes poseen más de diez inmuebles urbanos de uso residencial. En las zonas declaradas tensionadas, el umbral puede rebajarse a cinco.

Gastos fijos y falta de tiempo

Para explicar su situación, el empresario detalló el peso de sus obligaciones económicas: «Tengo una estructura de gastos fijos importante, pues pago más de cien mil euros al mes en hipotecas. Tengo sesenta empleados y, además de esta empresa, tengo otras empresas».

A esa carga sumó la falta de tiempo para atender las incidencias de cada inmueble: «Y yo, obviamente, trabajo muchas horas a la semana y no puedo estar pendiente de que me salte una bombita en un piso, de cualquier cosa que pueda surgir, porque es que hay un montón de casuísticas».

Zaballos admitió que el dinero no era su principal preocupación, sino el tiempo que dedicaba a resolver problemas. También aseguró que cobraba rentas bajas: «Los pisos los alquilaba muy baratos. O sea, la media estaba en 300 euros al mes».