Por qué debes reducir la sal para tener la presión arterial a raya
¿Cuál es la cantidad diaria de sal recomendada?
¿Es peor el azúcar o la sal en exceso?
Sal negra: ¿cómo es y cuáles son sus propiedades?
La hipertensión no sólo es un inconveniente en sí mismo, sino que debe erradicarse por todos los problemas de salud que causa cuando no se cura a tiempo. Los científicos están constantemente estudiando qué puede hacerse al respecto, y recientes investigaciones demuestran que reducir la sal es clave para disminuir la presión arterial. Eso, incluso cuando el paciente ya realiza un tratamiento con medicamentos hipotensores, según la prescripción médica.
Hay un informe destacado, que publica Infosalus, en base a una serie de estudios publicados por Northwestern Medicine, el Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt y la Universidad de Alabama. Profesionales de estas tres instituciones concluyeron que disminuir la ingesta de sodio supone la mejor decisión que un hipertenso puede tomar. Al consumir una menor cantidad de esa sustancia, se hace más fácil controlar la presión arterial.
Reducir la sal para tener la presión arterial a raya
En la nota original, disponible en la revista Journal of the American Medical Association, el doctor Deepak Gupta explica que los participantes de estos exámenes «redujeron su consumo de sal en aproximadamente una cucharadita al día en comparación con su dieta habitual». Al analizar los resultados, obtuvieron un marcado «descenso de la presión arterial sistólica de unos 6 milímetros de mercurio». Un efecto parecido al de los fármacos para la hipertensión.
Por supuesto, éstas son muy buenas noticias porque significa que no hace falta exponer a los sujetos a las contraindicaciones de los tratamientos. Excepcionalmente, en casos muy graves, podrían complementarse la reducción de la sal y los fármacos. Pero en principio no se requiere de ambos.
Norrina Allen, coinvestigadora, detalló por su parte que entre el 70% y el 75% de las personas tienen probabilidades de reducir la presión arterial si disminuyen el sodio de su dieta. Esto, independientemente de que tomen o no medicamentos para la presión arterial. Hasta ahora, se desconocía si estos sujetos medicados podían mejorar su salud reduciendo la sal una vez adoptados los fármacos. Pero las expectativas estaban justificadas y valdrá la pena reducir el sodio diario.
¿Por qué debemos controlar la presión arterial?
Los expertos hacen hincapié especialmente en los riesgos de la hipertensión cuando se sufre durante años, aclarando que «puede provocar insuficiencia cardiaca, infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares, ya que ejerce una presión adicional sobre las arterias y afectar la capacidad de bombeo del corazón».
Si a partir de ello te interesa reducir tu ingesta de sodio, elimina los alimentos ricos en sal, como los enlatados, y reduce la cantidad de sal con la que cocinas.
Temas:
- Sal
Lo último en OkSalud
-
El gas radón es la segunda causa de cáncer de pulmón por detrás del tabaco
-
Dejar de comer para evitar la hinchazón: la peligrosa trampa de eliminar alimentos sin diagnóstico médico
-
La vivencia del ‘no riesgo’ en adolescentes incrementa los embarazos no deseados y las infecciones de transmisión sexual
-
El Hospital 12 de Octubre logra la acreditación europea como Centro Integral de Cáncer
-
Dos nuevas torres y un edificio de diagnóstico abrirán la transformación de La Paz con 766 millones
Últimas noticias
-
Los expertos en peluquería explican por qué no debes teñirte todo el pelo cada vez que aparecen canas: el error que puede apagar el color de las puntas
-
Antes de salir de viaje, pon un vaso y una hoja de papel en el fregadero de la cocina: por qué lo recomiendan y para qué sirve
-
La psicología explica por qué las personas que agradecen por escrito el trabajo de los demás demuestran que saben valorar el esfuerzo ajeno
-
Un marroquí que trabaja en España: «Los extranjeros que trabajan que sean bienvenidos y los que traen problemas que los echen fuera»
-
¿Qué frase es correcta: «La dije que viniera» o «Le dije que viniera»? El error gramatical que confunde a todos por su arraigo en algunas regiones españolas