Cuándo estás preparado para afrontar tu primera media maratón
Antes de dar el salto al maratón, que es la carrera reina en cuanto a resistencia, la mayoría de los corredores suelen tener incursión en las pruebas de medio maratón (21 kilómetros). A partir de los resultados conseguidos en esta distancia pueden crearse una referencia a la hora de competir en los 42 kilómetros. Sin embargo, para afrontar con garantías una media maratón se necesitan unos cuantos requisitos. A continuación te damos las claves para saber cuándo estás preparado para afrontar tu primera media maratón sin acabar lesionado o con mucho sufrimiento.
En primer lugar será necesario que lleves más de un año corriendo de manera regular, con al menos tres sesiones a la semana de más de diez kilómetros. Recuerda que para triunfar en el mundo del running se necesita mucha constancia. No sirve de nada ejercitarse bien durante una semana si luego vamos a dejar los entrenamientos de lado durante unos cuantos días.
Otro aspecto importante que te servirá de ayuda para saber si estás preparado es haber realizado un par de carreras de diez kilómetros y acabarlas sin problemas. A ello se le une realizar entre 40 y 50 kilómetros a la semana. Lo de menos en estos casos es el ritmo, ya que la mayoría de organizaciones permiten realizar estas pruebas en dos horas y cuarto o incluso más.
También tendrás muchas opciones de correrla con garantías si alguna vez has probado a realizar una tirada de 14 kilómetros sin sufrir en exceso. Sería conveniente que una semana antes de la prueba en cuestión te probases para experimentar las sensaciones que sufrirás cuando llegues al tramo final de carrera.
Como aparecía recogido anteriormente en este artículo, es preciso que entrenes entre 3 y 4 días a la semana. Además, si tienes la capacidad de correr cinco kilómetros en torno a los 30 minutos o menos, tampoco tendrás grandes problemas para finalizar con éxito tu participación en este tipo de competiciones, que son la gran atracción para la mayoría de los runners aficionados.
Lo importante es acabar con buenas sensaciones
En principio habría que valorar la situación y el estado de forma de cada corredor, pero a grandes rasgos, si se cumplen estas condiciones, tanto el cuerpo como las piernas estarían en perfectas condiciones para rendir en una prueba tan exigente como es la media maratón. No te garantizamos que vayas a ganar o a conseguir un buen tiempo, pero al menos tienes la certeza de acabarla sin grandes apuros y posiblemente eso te sirva para animarte a una próxima carrera.
En cualquier caso, lo importante es acabar con buenas sensaciones que te inviten a seguir entrenando y compitiendo. Si vas a intentar ofrecer un mayor rendimiento de lo que puedes, posiblemente vaya a acabar muy agotado y sin ganas de volver a correr. Una media maratón supone una distancia respetable, que no está al alcance de cualquier persona. Sin lugar a dudas, a una persona joven le costará mucho menos prepararla que a otra mayor. Y cuanto más fondo se tenga acumulado, mucho mejor.
Lo último en OkSalud
-
Así se arma la lucha contra tumores sólidos inspirada en piezas LEGO: más terapia celular y nanotecnología
-
Estos son los fármacos recomendados en EEUU y Europa para un tipo de linfoma que no se emplean en España
-
La sangre huella de la enfermedad: éstas son las 20 patologías que se predicen antes de aparecer
-
Beber agua está bien, pero hay un alimento mejor para los mayores de 65 años que tengan los pies hinchados
-
Terapias CAR-T de tercera generación: un relevo de las actuales pero con limitaciones
Últimas noticias
-
El Gobierno lleva al menos cuatro años registrando «incidencias» en la vía de Adamuz
-
Los maquinistas alertaron en agosto del mal estado de las vías y pidieron bajar la velocidad del AVE
-
Limpiar tu casa sin llenarla de tóxicos es posible: por qué lo recomiendan y cómo hacerlo
-
La AEMET confirma nevadas extremas en Madrid y avisa: nivel máximo de alerta activado a partir de esta hora
-
Suena a broma, pero es 100% real: la cosecha de aceitunas 2025 está bajo mínimos y la culpa es de la lluvia