¿Es posible superar el miedo a lo desconocido? sí, con estas herramientas
Quizás no te lo has planteado nunca, pero el miedo a lo desconocido es una verdadera fobia que de hecho afecta a muchas personas en su vida diaria, perjudicando sus relaciones, tanto laborales como personales; aun así, como está normalizada ya que mucha gente ha sufrido ese temor en mayor o menor medida a lo largo de su vida.
Entonces, ¿es posible superar el miedo a lo desconocido? parece que sí con esta herramientas.
Normalmente no se le da mucha importancia y se suele abordar de forma superficial, por lo que las personas a quienes este miedo las paraliza, no suelen llegar a superarlo correctamente.
Así pues, aunque pueda parecer una etapa común a la que debemos enfrentarnos antes de hacer algo que nunca antes habíamos hecho y muchas personas pueden verlo como una sensación menor de desazón, el miedo a lo desconocido, reconocido por los especialistas en psicología como intolerancia a la incertidumbre, se trata de un problema que puede llegar a afectar muy negativamente a quién lo sufre y que es bueno conocer en profundidad para poder solucionarlo.
Descubrir su origen
Para solucionar este problema, igual que ocurre con cualquier otro, lo más importante es conocer el origen, y en este caso es realmente interesante descubrir que el núcleo del miedo a lo desconocido, se encuentra en la historia de la evolución.
Puesto que desde el principio de los tiempos y todavía en la actualidad, la raza humana tiene que enfrentarse a lo desconocido para evolucionar, el cerebro se ha ido moldeando y a día de hoy parece estar predispuesto a este temor.
¿La parte positiva? que a veces puede ser útil pues nos hace más prudentes ante situaciones de riesgo. Por el contrario, la parte perjudicial es que este sentimiento aumenta la negatividad relacionada con cometer errores y activa el Sistema Inhibitorio de la Conducta, cosa que a largo plazo puede generar ansiedad, algún tipo de TOC e incluso depresión.
Identificar el miedo
Para superarlo, lo que debemos hacer en primer lugar es aceptar e identificar el miedo para después analizar si existe una causa concreta que lo provoque (como por ejemplo una experiencia traumática previa).
Positivismo
Una vez hecho este análisis, debemos cuestionar los pensamientos que hacen que temamos esa situación concreta y preguntarnos qué es lo peor que puede pasar, dándonos cuenta de que nada es tan grave y repitiéndonos las consecuencias positivas que puede tener aventurarnos a vivir esta experiencia.
Relativizar
Si aceptamos la posibilidad de fracaso y la relativizamos, sea cual sea el resultado de nuestras acciones, aprenderemos que somos más capaces y atrevidos de lo que pensábamos para enfrentarnos a lo desconocido; y eso, a corto plazo, reforzará nuestra autoestima y valentía, repercutiendo de forma positiva en muchos aspectos de nuestra vida.
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