Estas son las enfermedades que revela nuestra piel
La cara es el espejo del alma, se suele repetir popularmente cuando nos referimos a cómo nos encontramos o cómo vemos a los demás. Y en realidad este refrán tiene toda la razón porque en general nuestra piel, nos marca pautas y pistas sobre el estado de nuestra salud. En general hay muchos síntomas que son reflejados por el estado de nuestra piel. También suele ser indicadora de enfermedades sistémicas subyacentes. El tipo de lesión se relaciona siempre con una enfermedad específica o un tipo de enfermedad.
Así, cuando vemos que tenemos manchas en los párpados, sean blancas o amarillas, puede ser un síntoma de colesterol. Estas lesiones son llamadas xantelasmas y pueden también llevarnos a una enfermedad cardíaca. Un estudio danés afirmó que el 4% evidenciaba estas lesiones y de ellos el 70% podía desarrollar problemas arteriales.
En cuanto a nuestra apariencia, cuando no dormimos adecuadamente, puede ser motivo de infinidad de patologías, sean físicas o psicológicas, pero también de otros problemas como infecciones o intoxicaciones por una mala alimentación.
En muchas consultas, los médicos suelen recurrir a un diagnóstico inicial cuando comprueban cómo tenemos la piel, si está descolorida o tiene marchas, color oscuro o erupciones. La palidez puede ser motivada por muchos factores como anemia, enfermedad hepática o si se denota un color azulado en los labios, puede ser un síntoma de enfermedad cardíaca o pulmonar. También hay estudios que evidencian que las manchas que se han observado en algunas personas en forma de mariposa en los pómulos, puede deberse al lupus.
Funciones de la piel
La piel cumple funciones muy variadas. En esta ocasión las vamos a agrupar en seis aspectos básicos:
Protección. Evita la pérdida de agua y sirve de barrera defensiva contra la entrada de bacterias o virus.
Regulación térmica. Permite la adaptación del organismo a los cambios de temperatura.
Secreción y excreción. Se lleva a cabo a través de las glándulas sudoríparas y el producto de esa secreción es el sudor. Con él se eliminan productos de desecho del organismo.
Absorción. Al tratarse de un órgano que permite la permeabilidad, la piel puede funcionar también como medio de absorción de diversas sustancias. Hablamos, por ejemplo, de los medicamentos en pomada.
Recepción. La piel recibe y transmite información al cerebro. Por ejemplo, sensaciones de dolor, temperatura, contacto y presión. Esta función convierte a la piel en un importante medio de comunicación con el exterior.
Síntesis. Las distintas capas de la piel sintetizan compuestos beneficiosos para el organismo, a partir de la luz ultravioleta del sol.
Estudio Baltimore
El estudio de Baltimore es una investigación sobre envejecimiento reconocida a nivel mundial por sus notables resultados. Comenzó en el año 1958 a instancias del estadounidense Nathan Shock (1906-1989). El científico quería analizar cómo evoluciona la salud con el paso de los años mediante un estudio longitudinal y donde también se evaluaba el estado de la piel. La investigación contó en su inicio con 260 individuos, cuyas edades oscilaban de los 20 a los 96 años; sin embargo, el número de participantes se fue elevando de un modo gradual. Los voluntarios se sometían cada dos años a un examen de salud muy completo. Y, en la actualidad, el estudio continúa su andadura bajo el auspicio del Instituto Nacional del Envejecimiento de Estados Unidos.
Una de sus conclusiones más señaladas fue que el envejecimiento y la enfermedad no son lo mismo, ni van de la mano. Sí que es cierto, que el riesgo de padecer una patología aumenta con la edad; no obstante, hay personas que envejecen con salud. Y no en un porcentaje reducido. El estudio muestra que envejecer sin dolencias no es una utopía; por el contrario, se trata de un objetivo al que se ha de aspirar.
Eterna juventud
El ser humano ha buscado de manera constante la eterna juventud, una vida cargada de felicidad y siempre saludable. A pesar de que en España la esperanza de vida ronda los 83 años, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), al 68% de los españoles les gustaría tener una vida más larga. Concretamente, les gustaría vivir hasta los 101 años.
Estas ganas de vivir más aumentan en el 58% de los españoles que, además, considera estar preparado para ello, según las principales conclusiones del estudio «Longevidad: ¿estamos preparados para una vida feliz, larga y saludable?», realizado por Nationale-Nederlanden.
Sin embargo, un nuevo estudio presentado por Nutrition 2023 (Sociedad Estadounidense de Nutrición), ha cuantificado en al menos 24 años, el tiempo que una persona puede alargar su vida simplemente siguiendo un ritual de alimentación, bienestar y deporte.
La nutrición es esencial para que nuestra salud pueda también reflejarse en la piel. Una alimentación sana y equilibrada hará sin duda que tengamos una piel mucho más cuidada y el paso de los años pase más inadvertido.
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