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ACCIDENTE DE TREN DE URDA

Dra. Elena Gallardo: «El miedo tras el accidente de tren no debe avergonzarnos ni paralizarnos»

Las imágenes de la tragedia, la repetición de las noticias y la posibilidad de imaginarse en una situación similar pueden generar una respuesta emocional intensa

El accidente ferroviario de Urda (Toledo) no sólo ha conmocionado a los familiares de las víctimas y a las personas que viajaban en el tren. También puede despertar miedo, ansiedad e inseguridad en ciudadanos que, sin haber vivido directamente el suceso, se sienten afectados por lo ocurrido o comienzan a mirar con preocupación sus próximos desplazamientos ferroviarios.

Las imágenes de la tragedia, la repetición de las noticias y la posibilidad de imaginarse en una situación similar pueden generar una respuesta emocional intensa. La sensación de vulnerabilidad aumenta especialmente cuando se suceden varios acontecimientos traumáticos en un periodo corto de tiempo. En estas circunstancias, el cerebro puede interpretar que el peligro está más cerca y que es más probable que vuelva a suceder, aunque esa percepción no implique necesariamente que el riesgo real haya aumentado en la misma proporción.

La doctora Elena Gallardo, recomienda no alimentar esa angustia mediante una exposición constante a la información sobre el accidente. Estar permanentemente pendiente de las noticias y volver una y otra vez sobre las mismas imágenes no proporciona mayor seguridad y puede contribuir a mantener la activación emocional. Por ello, aconseja establecer momentos concretos para informarse y desconectar después.

Otra de las claves consiste en recuperar la atención sobre el presente. Ante pensamientos relacionados con la posibilidad de sufrir un accidente, Gallardo propone respirar despacio y recordar que el hecho de que algo pueda ocurrir no significa que vaya a suceder. También considera importante expresar las emociones y hablar del miedo sin intentar ocultarlo, restarle importancia o sentirse avergonzado por experimentarlo.

Cuando el miedo se convierte a un problema

La aparición de miedo o inseguridad después de una tragedia no significa necesariamente que se haya desarrollado un trastorno psicológico. Las reacciones emocionales pueden afectar incluso a quienes no han estado directamente implicados, especialmente cuando las imágenes y los relatos del suceso les llevan a imaginar que podrían haber sido ellos o sus familiares quienes estuvieran en el tren.

En este sentido, es importante diferenciar entre una reacción de angustia ante una noticia traumática y un malestar que empieza a condicionar la vida cotidiana. Evitar determinados desplazamientos, experimentar ansiedad anticipatoria o sentir una preocupación persistente pueden ser señales de que el miedo está interfiriendo en las actividades habituales.

La recomendación es no alimentar esos pensamientos mediante una exposición repetida a las imágenes, pero tampoco forzarse a ignorar lo que se siente. Recuperar progresivamente la normalidad, mantener las rutinas y apoyarse en familiares y amigos puede ayudar a restablecer la sensación de seguridad.

El objetivo no es olvidar lo ocurrido ni restar importancia a la tragedia, sino evitar que el impacto emocional termine condicionando de manera permanente la vida de quienes, por motivos personales o profesionales, necesitan seguir utilizando el tren.

Tras el accidente de Urda, Gallardo traslada también un mensaje de apoyo a los familiares de las víctimas y recuerda la importancia de que el miedo no termine convirtiéndose en un obstáculo para recuperar la normalidad en momentos tan devastadores.