Dieta para la deshidratación, ¿qué tener en cuenta?
El agua es el líquido elemento para nuestro organismo, fundamental para un correcto funcionamiento del cuerpo humano. ¿Qué es la dieta para la deshidratación?
Una dieta para la deshidratación debe tener en cuenta, principalmente, los niveles de agua que se ingieren diariamente. Una persona deshidratada no está enferma; esta es una condición fisiológica con consecuencias más o menos importantes. Su resultado es una consecuente disminución del líquido dentro del cuerpo y puede deberse a cierto grado de desnutrición o a una diarrea grave.
Características de la deshidratación
Las dietas para la deshidratación deben incluir, necesariamente, alimentos que aporten suficiente agua al organismo. El agua es un elemento indispensable para la salud y la vida, por ello la deshidratación es un problema grave que puede llevar a la muerte.
Los seres humanos están formados por más del 60% de agua, es decir, más de la mitad de nuestro cuerpo está compuesto por este elemento vital. Si nuestro cuerpo carece de agua, en pocas horas se presentarán diversos síntomas:
- Boca seca
- Ojos hinchados
- Orina oscura
- Sensación constate de sed
- Pérdida de elasticidad cutánea
- Infecciones del tracto urinario
- Espasmos
- Estreñimiento
- Dolor de cabeza
- Aumento de la caída del cabello
Cómo hacer una dieta para la deshidratación
Para evitar cualquier riesgo de transmisión bacteriana o viral es recomendable adoptar estrictas normas de higiene y lavar bien los alimentos, lavarse las manos después de ir al baño y beber agua fresca.
Se recomienda beber entre 1.5 y 2 litros de agua al día, como norma general, pero para quienes practiquen deportes o tengan actividades físicas regularmente lo aconsejable es llegar a los tres litros diarios. Para cada 25 kilos de peso corporal es necesario un litro de agua.
Algunas frutas y verduras contienen más del 90% de su peso en agua, añadido a las vitaminas y la fibra. Son una alternativa ideal y sabrosa para aquellas personas que no les agrada beber agua. Algunas frutas como la sandía, las fresas o el pomelo pueden acentuar el efecto refrescante.
Tipos de alimentos
En una dieta para evitar la deshidratación deben excluirse todos aquellos alimentos que, después de ingeridos, necesiten hidratarse para su procesamiento en el tracto digestivo. La alimentación debe estar basada en los alimentos ricos en agua, para restaurar los niveles normales del cuerpo.
Los alimentos constituidos por más de 95% de agua son: los pepinos, los rábanos, las lechugas, los tomates, el melón, las fresas, los pomelos, los duraznos, la papaya, las moras y los limones.
Una buena idea para aromatizar el agua es mezclarla en jugos y batidos y hacer cubitos de hielo con ellos. Después se colocan en los vasos con agua fresca que se toman durante el día.
Si vas a comenzar una dieta para la deshidratación, sigue estos consejos. De esta forma podrás recuperar el agua que necesitas rápidamente.
No te vayas sin dejar tu comentario o tus preguntas sobre esta dieta saludable.
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