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Día Mundial de la Hipertensión 2021, ¿cómo controlar tu tensión arterial?

Este 17 de mayo se celebre el Día Mundial de la Hipertensión 2021, una jornada para tomar conciencia de adoptar un estilo de vida saludable porque nos puede tocar a todos. Por ello este día nace para promover los esfuerzos para prevenir, diagnosticar y controlar la hipertensión arterial.

Pues este problema es causa de muchas otras enfermedades como las cardiovasculares, entre otras vitales.

Según Medline Plus, la presión arterial es una medición de la fuerza ejercida contra las paredes de las arterias a medida que el corazón bombea sangre a su cuerpo. Si se deja sin tratamiento, la presión arterial puede llevar a muchas afecciones médicas.

Consecuencias de tener la presión arterial alta

Por esto hay que controlar este problema, ya que las consecuencias de sufrir hipertensión son variadas y pueden actuar directamente en nuestra salud.

Por ejemplo, a causa de este problema podemos desarrollar enfermedades del corazón, accidente cerebrovascular, insuficiencia renal, aumentar el colesterol, la obesidad, problemas en los ojos y otros problemas de salud.

Medline Plus nombra que es importante leer bien la presión arterial porque suele haber dos número, el superior se denomina presión arterial sistólica y el inferior presión arterial diastólica.

Actualmente se estima que en todo el mundo puede haber unos 1.130 millones de personas con hipertensión. Las cifras óptimas de presión arterial están en 120 mmHg (máxima o sistólica, que es la presión que ejerce la sangre sobre los vasos cuando el corazón se contrae o late) y 80 mmHg (mínima o diastólica, que es la presión ejercida sobre los vasos cuando el corazón se relaja entre un latido y otro).

¿Cómo controlar la presión arterial?

Para reducir o mantener bien nuestra presión arterial, en el Día Mundial de la Hipertensión 2021 debemos adoptar un estilo de vida lo más saludable posible. El Colegio de Farmacéuticos de Madrid nos da algunas señas:

Numerosos estudios han demostrado la eficacia del tratamiento, tanto farmacológico como no farmacológico, en la reducción de la morbimortalidad cardiovascular.

Y esto pasa por comer de forma saludable y reducir o evitar la sal y la grasa, aumentar el consumo de frutas y verduras, hacer ejercicio diariamente o tres veces a la semana, no caer en el sedentarismo, reducir el estrés, contar con una salud mental favorable, dejar de fumar y el alcohol, dormir y descansar las horas necesarias, vigilar nuestra medicación que debe estar controlada siempre por nuestro médico, entre otros que deben estar recomendados por el profesional.