Consejos para sentarse bien y no sufrir molestias
Da igual que el asiento en el que te acomodes a diario te haya costado muy caro y encima sea cómodo. Ni que tampoco le pongas un cojín detrás de la espalda. Lo realmente importante es que aprendas a sentarte bien para prevenir los dolores de cervicales y lumbares. Sigue con atención los consejos para sentarse bien y no sufrir molestias.
-Los pies deben estar completamente apoyados sobre el suelo.
-Las rodillas se mantendrán al mismo nivel o por encima de las caderas.
-Procura que se respete las curvaturas de la espalda en el respaldo de la silla.
-Los que trabajen con un ordenador deben guardar una distancia de unos 45 centímetros. La pantalla debe estar por debajo de la vista. Por su parte, el teclado debe colocarse lo suficientemente bajo para que los hombres no queden muy levantados y tensionados.
-Los ejercicios de rotación de hombros y cuello deben realizarse tanto sentados como de pie.
-La postura no debe ser siempre estática ni tampoco forzada.
Muchas personas se ven obligadas a pasar ocho horas diarias sentadas por motivos de trabajo. Se estima que entre el 60% y el 90% los trabajadores padecerán a lo largo de su vida algún tipo de problema en cervicales y lumbares. No aparecen lesiones de gravedad, pero con el paso del tiempo empiezan a surgir complicaciones debido a las malas posturas que se van adquiriendo.
Las personas que realizan sus tareas de pie suelen presentar más problemas en la parte lumbar, cuando aquellos que lo hacen de pie tienen su punto débil en la zona cervical y las muñecas. En el caso de los primeros, lo que se aconseja es sentarse una vez cada hora, mientras los segundos deberían ponerse de pie varias veces a lo largo de su jornada laboral, además de mantener una adecuada posición en el asiento.
Entre las recomendaciones que se dan a la hora de sentarse también se encuentran las siguientes:
-La silla no debe colocarse demasiada alta para que no pierda la curvatura lumbar natural.
-El asiento debe ponerse lo más bajo posible para que las rodillas estén alineadas con el eje horizontal, colocándola cerca de la mesa.
-La espalda puede estar casi pegada al respaldo de la silla, pero se conseguirán conservar una postura derecha y activa si la separamos un poco.
-Tampoco estaría nada mal contar con una plataforma inclinada en donde colocásemos los pies. De esta forma se consigue que las rodillas permanezcan un poco más altas y los pies no queden colgando.
-Como mínimo, dos terceras partes del muslo tienen que estar apoyadas sobre el asiento. Para ello basta con colocar correctamente la espalda hacia atrás.
-Cuando nos colocamos al borde del asiento la espalda quedará muy encorvada, consiguiendo que resulte más fácil acabar con dolores.
-Los sillones que utilizamos para trabajar deben contar con antebrazos para que puedan descansar las muñecas cuando no estén trabajando.
-Olvídate de cruzar las piernas, sobre todo porque cortan la circulación sanguínea y provocan episodios de hormigueo y adormecimiento de los pies.
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