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Cerco al melanoma: se podrá diagnosticar de forma temprana mediante biopsia líquida

El melanoma maligno es un tipo de cáncer que afecta a los melanocitos de la piel y cuya incidencia ha aumentado significativamente en las últimas décadas

Se ha utilizado una técnica llamada metabolómica no dirigida, comparando pacientes en diferentes estadios del melanoma

  • Diego Buenosvinos
  • Especialista en periodismo de Salud en OKDIARIO; responsable de Comunicación y Prensa en el Colegio de Enfermería de León. Antes, redactor jefe en la Crónica el Mundo de León y colaborador en Onda Cero. Distinguido con la medalla de oro de la Diputación de León por la información y dedicación a la provincia y autor de libros como 'El arte de cuidar'.

La detección precoz es el mejor tratamiento para evitar que enfermedades como el cáncer puedan ser menos peligrosos para la salud y con ciertos tratamientos evitar su avance. Por este motivo, hay muchos tumores que pueden ser prevenidos con los cribados, como colon, mama o cervix. Recientemente, un nuevo avance de una investigación española de científicos de Granada y de la Unidad de Excelencia MNat Modeling nature from nano to macro, en colaboración con la Fundación Medina, ha desarrollado un método que podría mejorar significativamente la detección temprana del melanoma, el tipo de cáncer de piel más agresivo.

El melanoma maligno es un tipo de cáncer que afecta a los melanocitos de la piel y cuya incidencia ha aumentado significativamente en las últimas décadas. Sólo en 2022 se diagnosticaron 101.507 nuevos casos en toda la Unión Europea, con una incidencia estimada de 11,9 casos por cada 100.000 personas.

Aunque generalmente es tratable cuando se diagnostica temprano, la tasa de mortalidad aumenta dramáticamente cuando la enfermedad se encuentra en una etapa avanzada.

La detección temprana sigue siendo un desafío debido a la falta de reproducibilidad y objetividad, que pueden empeorar el pronóstico. En este sentido, el estudio se ha propuesto analizar el suero sanguíneo de pacientes con melanoma, con la intención de encontrar metabolitos que pudieran servir para diagnosticar precozmente esta enfermedad.

Para ello, se ha utilizado una técnica llamada metabolómica no dirigida, comparando pacientes en diferentes estadios del melanoma e individuos sanos. Este método ha permitido identificar diez metabolitos cuya presencia difería entre ambos grupos.

Melanoma maligno en estadio I

Tres de estos metabolitos mostraron una precisión notable en la predicción del melanoma maligno en estadio I cuando se incorporaron como predictores a un modelo de clasificación basado en una red neuronal monocapa, lo que sugiere que podrían ser utilizados como biomarcadores para la detección temprana de la enfermedad.

El modelo ha sido validado en una muestra independiente de 12 pacientes, de los cuales el cien por cien fueron identificados correctamente. «Los resultados son muy prometedores y podrían tener un impacto significativo en la supervivencia de los pacientes con melanoma», señala el catedrático del Departamento de Anatomía y Embriología Humana de la UGR Juan Antonio Marchal Corrales, líder del estudio.

Melanoma

La piel es la barrera que cubre el cuerpo y presenta la función de protección frente a las lesiones, las infecciones, la pérdida excesiva de sudoración y la radiación ultravioleta. Presenta tres capas: epidermis, dermis e hipodermis.

La capa superior es la epidermis. Es muy delgada, su espesor promedio es de sólo 0,2 mm y presenta tres capas: una capa superior, una intermedia y una inferior compuesta de células basales. La epidermis está compuesta por queratinocitos y melanocitos. Las células basales se dividen para formar queratinocitos o células escamosas.

Los queratinocitos son las células principales de la epidermis. Estas forman una importante proteína llamada queratina, que refuerza la capacidad de la piel para proteger el resto del cuerpo, como se señala en Elsevier.

Los melanocitos producen el pigmento protector marrón denominado melanina que provoca que la piel se oscurezca o broncee, ya que se genera para proteger las capas más profundas de la piel contra los efectos nocivos del sol.

El melanoma es un tipo de cáncer originado por los melanocitos de la piel, que se dividen de forma regular con el fin de reemplazar a las células ya envejecidas o muertas, y mantener así la integridad y el correcto funcionamiento de los distintos órganos. Es decir, normalmente las células crecen, se dividen y mueren, pero desafortunadamente, en ocasiones, algunas células pueden mutar. De este modo, cambian, comienzan a crecer y a dividirse más rápidamente que las células normales. En lugar de morir, estas células anormales se agrupan en conjunto formando tumores.