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Uno de cada tres bulos de Internet es sobre salud

No, las vacunas no producen autismo

¿Has leído alguna vez en Internet que el limón tiene propiedades que curan el cáncer? ¿O qué las vacunas producen autismo? Estos son solo dos ejemplos de la cantidad de bulos y noticias falsas que circulan por la red sin control alguno. La confianza y seguridad que este medio da a los internautas motiva la propagación de multitud de diagnósticos ficticios que no hacen sino asustar aún más al paciente.

Bajo esta premisa, la Asociación de Investigadores en Salud (AIES) ha creado una plataforma que busca denunciar y desmontar los bulos que tanto afectan al sector y que corren como la pólvora por las redes sociales y aplicaciones de mensajería instantánea. Bajo el nombre de #SaludSinBulos, los usuarios interesados tendrán acceso a información veraz y contrastada por profesionales sanitarios.

El 60% de las búsquedas en Internet son sobre salud

Estas publicaciones no incluyen los avances médicos y científicos del momento.

El problema no reside únicamente en la publicación de noticias falsas, sino también en la falta de actualización ante los últimos avances médicos. «Gran parte de los bulos de Internet afectan a la salud porque es un sector que afecta al 100% de la población y en el que es fácil difundir noticias no veraces», ha advertido el doctor Sergio Vañó, presidente de la Asociación de Investigadores en Salud, durante la presentación de #SaludSinBulos.

El doctor Vaños ha señalado también qué las áreas más susceptibles a originar bulos son la oncología, la pediatría, la nutrición y la dermatología estética. Especialidades que provocan una gran preocupación a ese 60% de los internautas que buscan con regularidad información sobre salud. Normalmente intoxicada.

¿Qué hay detrás de este problema?

El problema reside en la forma en que los médicos comunican el diagnóstico.

Los responsables del proyecto creen que el problema reside en la forma en la que el paciente recibe los detalles del diagnóstico. «A lo mejor estamos errando en que cuando contamos cosas más científicas no nos adaptamos a las necesidades de entendimiento del paciente, mientras que las pseudociencias facilitan tanto el lenguaje que parece que es verdad lo que están contando», explica Carina Escobar, representante de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes. Un lenguaje que en Internet suele ser mucho más coloquial y cercano, resolviendo las dudas que puedan surgir tras la consulta.