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Así se comporta el ‘virus del camello’ causante del síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV)

  • Diego Buenosvinos
  • Especialista en periodismo de Salud en OKDIARIO; responsable de Comunicación y Prensa en el Colegio de Enfermería de León. Antes, redactor jefe en la Crónica el Mundo de León y colaborador en Onda Cero. Distinguido con la medalla de oro de la Diputación de León por la información y dedicación a la provincia y autor de libros como 'El arte de cuidar'.

El síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS) o también conocido como virus del camello, es una enfermedad respiratoria vírica provocada por el coronavirus causante del síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV), que fue detectado por primera vez en Arabia Saudita en 2012. Y es que, los coronavirus son una extensa familia de virus causantes de enfermedades que abarcan desde el resfriado común hasta el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS).

Los síntomas típicos son fiebre, tos y dificultad respiratoria. La neumonía es frecuente, pero los pacientes con MERS no siempre desarrollan esta afección. También se han notificado síntomas gastrointestinales entre los pacientes, como la diarrea. Aproximadamente el 35% de los casos de enfermos con MERS notificados a la OMS han fallecido.

El MERS-CoV es un virus zoonótico, lo que significa que se transmite de los animales a las personas. Se ha detectado en dromedarios que se han relacionado con infecciones humanas en varios Estados Miembros de Oriente Medio, África y Asia Meridional. La transmisión de persona a persona es posible y ha tenido lugar predominantemente entre contactos directos y en entornos de atención de salud. Fuera de esos entornos de atención de salud, la transmisión de persona a persona ha sido limitada.

Síntomas

El espectro clínico de una infección por MERS-CoV abarca desde la ausencia de síntomas (infección asintomática), o síntomas respiratorios leves, hasta enfermedades respiratorias agudas graves y la muerte. Un cuadro típico del MERS consiste en fiebre, tos y dificultad respiratoria. La neumonía es una manifestación habitual, pero los pacientes con MERS no siempre desarrollan esta afección. También se han notificado síntomas gastrointestinales, como la diarrea. Un cuadro grave de la enfermedad puede entrañar una insuficiencia respiratoria que requiere ventilación mecánica o soporte vital en una unidad de cuidados intensivos. Las personas mayores, las personas con sistemas inmunitarios debilitados y las personas con enfermedades crónicas, como nefropatías, cáncer, neumopatías crónicas, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares y diabetes, parecen estar expuestas a un mayor riesgo de padecer un cuadro grave de la enfermedad.

Desde la identificación del MERS-CoV en 2012, 27 Estados, han notificado casos de esta afección a la OMS en virtud del Reglamento Sanitario Internacional (2005): Alemania, Arabia Saudita, Argelia, Austria, Bahrein, China, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos de América, Filipinas, Francia, Grecia, Italia, Jordania, Kuwait, Líbano, Malasia, Omán, Países Bajos, Qatar, Reino Unido, República de Corea, República Islámica del Irán, Tailandia, Túnez, Türkiye y Yemen.

Transmisión

Transmisión zoonótica: el MERS-CoV es un virus zoonótico, lo que significa que se transmite de los animales a las personas. Los estudios han demostrado que los seres humanos se infectan a través del contacto directo o indirecto con dromedarios infectados, aunque aún no se conoce bien la vía de transmisión exacta. El MERS-CoV se ha detectado en dromedarios en varios Estados Miembros de Oriente Medio, África y Asia Meridional. A pesar del escaso número de infecciones en seres humanos notificadas fuera de Oriente Medio, estudios recientes en poblaciones humanas con exposición profesional a los dromedarios en varios Estados Miembros indican que también se está produciendo una transmisión zoonótica en Estados Miembros del continente africano.

Transmisión de persona a persona: este tipo de transmisión es posible y ha tenido lugar predominantemente entre contactos directos y en entornos de atención de salud. Dicha transmisión afecta también a los integrantes de la familia y el hogar, los trabajadores de la salud y otros pacientes. Los mayores brotes se han producido en establecimientos de salud de Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y la República de Corea. Fuera de los entornos de atención de salud, no se ha documentado una transmisión sostenida de persona a persona en ningún lugar del mundo. Arabia Saudita ha notificado aproximadamente el 80% de los casos de infección en seres humanos, en gran parte como consecuencia de un contacto directo o indirecto con dromedarios infectados o con personas infectadas en establecimientos de salud.

Prevención y tratamiento

En la actualidad no se dispone de ninguna vacuna ni de ningún tratamiento específico, aunque hay varias vacunas y tratamientos específicos contra el MERS-CoV en proceso de desarrollo clínico. A falta de un tratamiento específico contra el MERS, el tratamiento de los pacientes contra esta enfermedad es de apoyo y se basa en el estado clínico del paciente.

Como precaución general, toda persona que visite granjas, mercados, establos u otros lugares donde haya dromedarios y otros animales debe adoptar medidas de higiene generales, como lavarse las manos con frecuencia, antes y después de tocar a los animales, y evitar el contacto con animales enfermos.

El consumo de productos de origen animal crudos o poco cocinados, incluidas la leche y la carne, conlleva un alto riesgo de infección por diversos patógenos que pueden causar enfermedades en el ser humano. Los productos de origen animal que se procesan adecuadamente mediante cocción o pasteurización son seguros para el consumo, pero también deben manipularse con cuidado para evitar una contaminación cruzada con alimentos crudos. La carne y la leche de camello son productos nutritivos que pueden seguir consumiéndose después de la pasteurización, la cocción u otros tratamientos térmicos.

Viajes

La OMS no recomienda imponer restricciones a los viajes ni al comercio, ni cribados de entrada en relación con el MERS-CoV. Este organismo ha indicado que sigue colaborando con especialistas en salud pública y salud animal, clínicos y científicos de los Estados Miembros afectados y en situación de riesgo para reunir e intercambiar pruebas científicas que permitan comprender mejor el virus y la enfermedad que provoca, y para determinar estrategias óptimas e integradas de vigilancia del MERS y otras enfermedades respiratorias, y prioridades de la respuesta a los brotes, que incluyen investigaciones exhaustivas sobre el terreno que se ajusten a «Una sola salud» y métodos de gestión y tratamiento clínicos.