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Así es como el ‘Big Data’ ayuda a mejorar la salud

La disponibilidad de datos y el análisis de los mismos puede tener diversas aplicaciones que impactan de manera positiva en la sociedad. Sobre todo porque el Big Data es un proceso innovador de cruce de información que permite, entre otros aspectos, extraer conclusiones que pueden orientar en la solución de problemas sanitarios de forma preventiva. De alguna manera, la anticipación a ciertos hechos en materia de salud da ventaja a la hora de alcanzar casos de éxito.

Teniendo esto en cuenta, no es baladí afirmar que los proyectos basados en la tecnología Big Data y en la Inteligencia Artificial son ya clave en los centros hospitalarios para que la prevención y la detección precoz, así como los tratamientos personalizados sean una realidad. En este sentido, en nuestro país cabe destacar el último proyecto impulsado por los Hospitales Públicos gestionados por Quirónsalud en la Comunidad de Madrid: ‘C-Salud’. 

Se trata, concretamente, de un proyecto que aplica el Big Data para la creación de Salud poblacional y que está coordinado por la Unidad de Innovación Clínica y Organizativa (UICO) de esta red asistencial -formada por los hospitales universitarios Fundación Jiménez Díaz (Madrid), Rey Juan Carlos (Móstoles), Infanta Elena (Valdemoro) y General de Villalba (Collado Villalba)-, con la colaboración del Instituto de Investigación Sanitaria de la Fundación Jiménez Díaz (IIS-FJD).

El Dr. Javier Arcos, coordinador de la UICO, explica que ‘C-Salud’ es la mayor iniciativa de estas características en nuestro país, «tanto cuantitativamente, ya que implica el trabajo en red de cuatro centros, con sus correspondientes profesionales e información y experiencia de pacientes, como cualitativamente, al involucrar en el análisis de datos para la mejora de procesos asistenciales iniciativas en todos los ámbitos asistenciales clave con una triple dimensión: prevención, detección precoz y tratamiento personalizado».

Además, el también director médico de la Fundación Jiménez Díaz detalla que esta propuesta es una realidad que ya cuenta con un amplio apoyo corporativo que ahondará, entre otros objetivos, en los tres ejes principales de estos cuatro hospitales: la prevención en salud, la mejora de la experiencia del pacientey la gestión responsable y eficiente los recursos.

Ir por delante de la enfermedad

El proyecto, según explican desde Quirónsalud, es resultado de veinte años de evolución en datos e información clínica en esta red asistencial, ya que desde que comenzó el S. XXI estos hospitales no han dejado de alcanzar hitos en su ya consolidada etapa digital. Entre ellos, por ejemplo, cabe destacar la puesta en marcha de la historia clínica electrónica (HCE) en 2005; el lanzamiento de Casiopea, la e-consulta, el Portal del Paciente (aplicación de desarrollo propio) o los Servicios No Presenciales y la digitalización de la totalidad de su Departamento de Anatomía Patológica en la pasada década.

También la creación de la UICO, una incubadora de numerosos proyectos como el Nuevo modelo asistencial en Aparato Locomotor (APLO), E-Res Salud (Programa de Evaluación de Resultados en Salud y en experiencia de paciente, PROMs y PREMs), la Smart Room o Casiopea Mobility, todos ellos apoyados en las diferentes líneas de «Salud Digital».

Una trayectoria que, explica el Dr. Arcos, culminó hace dos años con la creación de la Unidad de Big Data e Inteligencia Artificial para agilizar la búsqueda, extracción y manejo de datos desde diferentes fuentes y optimizar la detección de patrones de comportamiento con el fin de ayudar en la toma de decisiones clínicas.

En este contexto, el avance en esta dirección que supone ‘C-Salud’ responde a una triple razón, tal y como detalla el Dr. Arcos. Por un lado, «la clara y urgente necesidad de nuevos modelos de atención más proactivos motivados por el envejecimiento de la población, que implica más enfermedades crónicas; la creciente evidencia del impacto del Big Data y la Inteligencia Artificial en la mejora de la salud individual y de los sistemas sanitarios; y la capacidad de esta red asistencial, producto de su madurez digital y el histórico de información clínica en la HCE».

Y, por el otro, «la razón ética» porque «si es necesario mejorar la salud de las personas, hay evidencias de que la aplicación de la información puede ayudar a conseguirlo y tenemos la capacidad de hacerlo, no es ético no dar un paso adelante y llevarlo a cabo».

Mejoras en el proceso asistencial

Uno de los valores más diferenciales del proyecto es que da un nuevo paso y amplía el foco de esta mejora de las trayectorias en salud al «adelantarse» a la asistencia sanitaria.

«Tenemos muchísima información de cerca de un millón de pacientes en la que basarnos para mejorar la práctica clínica, lo que resume el objetivo del proyecto: anticiparnos y crear salud utilizando esa información, pasando de un concepto más reactivo a uno mucho más proactivo, tanto en la prevención como en la detección precoz y en la personalización de los tratamientos, cambiando el foco de la asistencia aguda a la salud poblacional, la prevención y la predicción», señala el Dr. Arcos.

Y añade: «Se trata de ir por delante de la enfermedad, y teniendo en cuenta el reto al que se enfrenta nuestro sistema sanitario relacionado con la longevidad y la cronicidad, cuanto antes mejor».

Las mejoras aplicadas durante el proceso asistencial permiten estandarizar la práctica médica, pasando de una Medicina de actos a una de procesos, y de un tipo de actividad evaluada mediante métricas de volumen a una evaluación basada en métricas de valor real para los pacientes; se han sumado propuestas post-asistenciales, como el programa de Evaluación de Resultados en Salud con PROMs y PREMs y, lo que es aún más novedoso, previas a la asistencia sanitaria, como el proyecto ‘C-Salud’.

Ocho líneas asistenciales básicas

El programa contempla ocho líneas asistenciales básicas dirigidas por un amplio grupo e profesionales clínicos que «lideran» la mejora de los procesos: Área cardiovascular y nefrología; Neurología y salud mental; Enfermedades crónicas respiratorias; Patología asociada a la edad; Oncología y Hematología; Salud Pública y enfermedades infecciosas; Patología osteoarticular; y Complicaciones quirúrgicas y cuidados críticos.

A estas se sumarán nuevas propuestas que serán evaluadas por la UICO y la Unidad de Big Data y priorizadas en función de diferentes criterios como su impacto clínico, la prevalencia o el tiempo real de ejecución para que llegue a la práctica clínica.

Se trata, por tanto, de un proyecto estratégico con un marcado liderazgo clínico dirigido a mejorar los procesos asistenciales para optimizar la eficiencia e impactar en dos objetivos clave, la prevención y la curación de las enfermedades, a fin de mejorar la salud y calidad de vida de la población.