Recetas de cocina
Recetas fáciles

Recetas con trufa: platos sencillos con un toque gourmet

Recetas con trufa: ideas gourmet sencillas para aprovechar su aroma en platos irresistibles.

Pollo con salsa de trufa

Trufas de oreo y queso

Risotto de trufas y setas

  • Francisco María
  • Colaboro en diferentes medios y diarios digitales, blogs temáticos, desarrollo de páginas Web, redacción de guías y manuales didácticos, textos promocionales, campañas publicitarias y de marketing, artículos de opinión, relatos y guiones, y proyectos empresariales de todo tipo que requieran de textos con un contenido de calidad, bien documentado y revisado, así como a la curación y depuración de textos. Estoy en permanente crecimiento personal y profesional, y abierto a nuevas colaboraciones.

Las recetas con trufa suelen sonar a algo muy pro, muy de restaurante caro… pero la realidad es que no hace falta complicarse tanto para conseguir ese toque gourmet. Bien usada, la trufa convierte un plato normalito en algo especial con solo un poco de aroma y sabor. Y lo mejor es que se puede aplicar a recetas bastante sencillas, tanto saladas como dulces, sin necesidad de ser un crack en la cocina.

Si no sabes por dónde empezar, una buena inspiración son las recetas con trufa negra, donde queda claro que no hace falta recargar el plato. Con pocos ingredientes y una cantidad justa de trufa, el resultado ya sube varios niveles. Aquí la clave es no pasarse: la trufa manda y lo ideal es dejarla lucirse.

Tallarines con trufa

Uno de los clásicos que nunca falla son los tallarines con salsa de trufa. Es una receta sencilla, rápida y con un resultado brutal. Pasta bien cocida, una salsa cremosa a base de nata o mantequilla, un poco de queso y ese toque final de trufa que lo cambia todo. Es el típico plato que parece de restaurante pero se hace en casa sin estrés, como pasa con estos tallarines con salsa de trufa.

Información suplementaria (tallarines con trufa):
Tiempo de preparación: 20 minutos
Porciones: 4
Calorías totales aproximadas: 1.200 kcal
Tipo de cocina: Italiana
Tipo de comida: Plato principal

Unos deliciosos raviolis

Si te apetece subir un poco más el nivel, los raviolis rellenos de trufa son una opción perfecta. Aunque suenen complicados, hoy en día puedes encontrarlos ya preparados o hacer un relleno fácil con ricotta y un toque de trufa. El resultado es un plato elegante, ideal para una ocasión especial, una cena tranquila o cuando quieres impresionar sin volverte loco.

Información suplementaria (raviolis de trufa):
Tiempo de preparación: 25 minutos
Porciones: 4
Calorías totales aproximadas: 1.300 kcal
Tipo de cocina: Italiana
Tipo de comida: Plato principal

También con la carne

La trufa también encaja genial con platos de carne. Un buen ejemplo es la ternera con salsa de trufa, un plato contundente pero con un punto sofisticado. La salsa de trufa y champiñones le da profundidad al plato sin tapar el sabor de la carne. Es ideal para comidas de fin de semana o cuando quieres algo más especial sin llegar a complicarte demasiado.

Información suplementaria (ternera con trufa):
Tiempo de preparación: 40 minutos
Porciones: 4
Calorías totales aproximadas: 1.600 kcal
Tipo de cocina: Mediterránea
Tipo de comida: Plato principal

En platos dulces es otra cosa

Aunque solemos relacionar la trufa con recetas saladas, también hay sitio para el lado dulce. Las trufas de Oreo fáciles no llevan trufa como ingrediente, pero encajan perfectamente en este rollo “trufado”. Son rápidas, no necesitan horno y funcionan genial como postre improvisado o para acompañar un café. Además, gustan a todo el mundo y se hacen en nada de tiempo.

Información suplementaria (trufas Oreo):
Tiempo de preparación: 15 minutos
Porciones: 6–8
Calorías totales aproximadas: 900 kcal
Tipo de cocina: Internacional
Tipo de comida: Postre

En resumen, cocinar con trufa no tiene por qué ser algo complicado ni exclusivo. Con recetas sencillas como una buena pasta, unos raviolis, una carne con salsa o incluso un postre fácil, puedes conseguir un toque gourmet sin esfuerzo. La clave está en usarla con cabeza, no sobrecargar el plato y disfrutar de ese sabor tan especial que, con poco, lo cambia todo.