Pasta cremosa de miso y mantequilla: la receta japonesa-italiana llena de umami
Si te gusta la cocina oriental y quieres hacer cosas en casa, no te pierdas esta receta de pasta cremosa de miso y mantequilla.
Recetas con miso
Sopa de miso con setas y tofu
¿Has probado las fabes con miso?
La cocina de fusión real raras veces nace de un experimento estridente en un laboratorio gastronómico; casi siempre surge del encuentro natural entre la despensa de casa y la intuición frente a la sartén. La combinación de pasta italiana con mantequilla y miso blanco (shiro miso) es el ejemplo perfecto de esta alquimia. La clásica técnica transalpina del mantecato, emulsionar la grasa con el almidón del agua de cocción, encuentra en la fermentación japonesa su mejor aliado. El resultado es un plato aterciopelado, con una profundidad salada y golosa que recuerda al mejor fettuccine al burro, pero elevado por ese matiz profundo de umami que solo la soja fermentada sabe aportar.
Ingredientes
- 320 g de pasta larga o corta (spaghetti, bucatini, rigatoni o mafaldine)
- 50 g de mantequilla sin sal de buena calidad
- 2 cucharadas generosas de pasta de miso blanco (shiro miso)
- 2 dientes de ajo grandes, muy picados o laminados finos
- 1 cucharada de salsa de soja suave
- 40 g de queso parmesano o pecorino recién rallado
- Pimienta negra recién molida al gusto
- 2 tallos de cebolleta fresca (solo la parte verde, cortada en rodajas finas)
- Opcional para servir: furikake, alga nori en tiras o semillas de sésamo tostado
Cómo hacer pasta cremosa de miso y mantequilla paso a paso
- Cocer la pasta al dente: Pon a calentar una olla con abundante agua. Añade sal con moderación, ya que el miso y el queso aportarándante punto salino. Cuatza la pasta hasta que le falten dos minutos para el tiempo recomendado por el fabricante.
- Sofreír el ajo en mantequilla: Mientras la pasta se cocina, derrite la mitad de la mantequilla en una sartén amplia a fuego medio. Incorpora el ajo picado y deja que se dore ligeramente sin llegar a quemarse, desprendiendo su aroma.
- Disolver el miso: Agrega el miso blanco y la salsa de soja a la sartén. Incorpora inmediatamente un cazo (unos 100 ml) del agua hirviendo de la pasta. Remueve con varillas pequeñas o espátula hasta que la pasta de miso se disuelva por completo y se cree una base líquida sin grumos.
- Poner a punto de sal.
- Mantecar y emulsionar: Pasa la pasta directamente a la sartén con ayuda de unas pinzas, guardando el resto del agua de cocción. Añade el resto de la mantequilla, el queso rallado y otro cazo de agua. Saltea a fuego vivo removiendo sin parar en círculos. El almidón, la mantequilla y el queso se transformarán en una salsa sedosa y brillante que napa la pasta.
- Emplatar y decorar: Apaga el fuego. Sirve de inmediato en platos hondos, espolvorea con la cebolleta fresca, un toque de furikake o nori y abundante pimienta negra recién molida.
Trucos para que salga perfecto
Utiliza preferentemente miso blanco (shiro miso). Es más suave, dulce y menos salado que el miso rojo o negro, permitiendo que la mantequilla mantenga su protagonismo sin que la salsa resulte abrumadora o excesivamente amarga.
La clave del éxito reside en la temperatura durante el mantecado. Nunca dejes que la sartén se seque por completo: si notas que la salsa se vuelve pegajosa o pesada, añade un hilo extra de agua con almidón hasta recuperar la fluidez deseada.
Variantes de la receta
Si quieres añadir un contraste crujiente y vegetal, puedes saltear unos champiñones Portobello o setas shiitake junto con el ajo antes de añadir la base de líquido. La afinidad entre las setas y el umami del miso es sencillamente imbatible.
Para los amantes del picante, una cucharadita de pasta de guindilla coreana (gochujang) o unas gotas de aceite de chile casero al final aportan una nota ahumada espectacular.
Con qué acompañar la pasta de miso y mantequilla
Teniendo en cuenta la riqueza y la cremosidad del plato lo más apropiado para servir sería algo fresco y agrio que limpie el paladar. Una ensalada verde que consiste en hojas verdes amargas como la rúcula o la rúcula con un aderezo de vinagre de arroz y jengibre hace una gran combinación.
Almacenamiento de la pasta
Dado que este plato es una salsa emulsionada preparada usando mantequilla y almidón perderá su consistencia después de enfriarse y por lo tanto está destinada a ser consumida justo después de su preparación. Los restos deben ser almacenados en un recipiente hermético en la nevera.
Información suplementaria
Tiempo de preparación: 15 minutos
Porciones: 4 personas
Tipo de cocina: Fusión japonesa-italiana
Tipo de comida: Almuerzo / Cena rápida
Información nutricional: Aporte energético total aproximado de la receta: 1.840 kcal (alrededor de 460 kcal por ración).
Temas:
- Recetas vegetarianas
Lo último en Recetas de cocina
-
Fresas estilo chocolate Dubai: el postre viral con pistacho, chocolate y kataifi
-
Pasta cremosa de miso y mantequilla: la receta japonesa-italiana llena de umami
-
Noodles con chili crisp: los fideos asiáticos picantes que se preparan en 10 minutos
-
Bizcocho de Halloween en Thermomix: receta fácil y terrorífica
-
Jordi Cruz, chef, desvela el secreto del guiso de carne más sabroso: la clave está en sustituir el agua por caldo
Últimas noticias
-
La Universitat de Mallorca y la Universidad de Heidelberg estrechan su colaboración científica en Medicina, Biomedicina e Ingeniería de la Salud
-
Laura Matamoros confiesa que se siente identifica con “la madre de la Pantoja” al hablar de sus hijos
-
Avance de ‘Sueños de libertad’ de hoy, 14 de octubre: Miguel busca a Claudia para hacer las paces con ella
-
Están buscando voluntarios mayores de 22 años para vivir gratis en una finca de Portugal a cambio de trabajar 25 horas semanales cosechando aceitunas
-
Madrid destina 100 millones a mejorar los salarios sanitarios y los médicos los mejor pagados de las guardias