Opinión

«La ‘sanchosfera’ va a sacrificar a Torres para salvar a Armengol»

Lo bueno del equipo de opinión sincronizada es que somos plenamente conscientes de que no hacen absolutamente nada sin el beneplácito de Moncloa y, por tanto, si en la homilía matutina de tertulianos y medios afines se pelotea a uno es que su sanchidad ha decidido bendecirle, y si se critica a otro es que Ferraz ha decidido ya que tiene que pasar a mejor vida.

Esta mañana hemos visto cómo la Cadena SER ha dedicado una gran parte de su tiempo a masacrar a Ángel Víctor Torres, ex presidente de las Islas Canarias y actual ministro de Administración Territorial. Ángel Víctor Torres tiene una responsabilidad no menor dentro del caso de las mascarillas del Clan Koldo, pero ni de lejos tan cercano como el que tiene Francina Armengol. En el caso canario hay pruebas de la compra de las mascarillas corruptas, pero no hay apenas indicios de que supieran que era una estafa; pero es que, en el caso balear, tenemos hasta falsificación de documento público que demuestra que el Gobierno de las Islas Baleares mintió deliberadamente para colaborar con la trama corrupta diciendo que las mascarillas fake en realidad eran la panacea.

Aunque en realidad todo este contexto da igual, porque lo que podemos comprobar con esta decisión de la sanchosfera mediática es que para salvar a la capitán Francina Armengol han decidido sacrificar al alférez Ángel Victor Torres. El Gobierno tiene claro que alguien más va a caer por este escándalo porque la presión es absolutamente insoportable, y han decidido que si hay una cabeza que sacrificar tiene que ser alguien lo suficientemente alejado del presidente como para que no le salpique.

En este caso, para Pedro Sánchez, que su presidenta del Congreso, la tercera autoridad del Estado, tenga que dimitir por corrupción es completamente inasumible, pero que lo haga un ministro cualquiera de entre los casi cincuenta que tiene apenas se notaría. Lo que pasa que una cosa es la estrategia de Moncloa y otra muy diferente la realidad. Y la realidad aquí es que Francina Armengol tiene una responsabilidad directa en el fraude de las mascarillas del gobierno que presidía, y por el baremo de responsabilidad moral que estableció Pedro Sánchez expulsando a Ábalos del Partido Socialista, es absolutamente indignante que Armengol siga un minuto más en su cargo.

Lo que para el PSOE era éticamente inasumible para su partido, con Ábalos no puede ser moralmente aceptable para los españoles representados en el Congreso con Armengol. Si de verdad la izquierda socialista cree en España, cosa que por supuesto no hace, pero al menos disimula con ello, debería exigir en bloque que acabe este bochorno y asuma la responsabilidad quien debe hacerlo. Entre otras cosas porque, si no, la cabeza de turco no va a ser ni el soldado Ábalos, ni el alférez Torres, ni la capitán Armengol. El siguiente en caer en la lista, si no lo remedia, será el general Sánchez.