¿Qué se puede esperar de un tipo que con 115 muertos se arroga la condición de víctima?
No hace falta —es lo que pretende que hagamos— zambullirse en el océano de datos y tecnicismos con los que el ministro de Transportes, Óscar Puente, busca que nos perdamos en una ensalada de cifras aliñada a conveniencia para desviar la atención. Puente ha querido enredarnos de nuevo, pero a estas alturas ya conocemos los métodos de este trilero sin escrúpulos. Alguien que pretende que nos creamos, que entra dentro de lo normal que los sistemas de seguridad de la línea de alta velocidad hayan fallado 170 veces y que busca desesperadamente cargarle los 69 muertos del accidente de Urda (Toledo) a un controlador de Adif, se retrata sólo. El colmo de la infamia es que Puente siga practicando la estrategia utilizada tras el siniestro mortal de Adamuz (Córdoba); esto es, hablar mucho durante mucho tiempo y mover papeles de un lado para el otro para terminar diciendo lo mismo de siempre: que el sistema ferroviario español es seguro, que estamos en la élite y que lo ocurrido es consecuencia de un error humano inverosímil, aunque antes se cayera el sistema de seguridad de la línea, ese que se ha caído 170 veces, pero que —según mantiene el ministro— es una cantidad razonable y asumible. Obviando, claro está, el pequeño detalle de que cualquier error humano que pudo producirse fue consecuencia de un fallo tecnológico.
Este comentario editorial no va a entrar en el juego de Puente. Simplemente vamos a limitarnos a comentar lo dicho por el ministro fuera del ámbito de lo técnico. Ha venido a decir, además de que no dimitirá, que no lo desea a nadie lo que está padeciendo por los insultos que recibe y recibirá.
Dicho de otro modo: se ha victimizado y erigido en doliente sufridor en mitad de una tragedia en la que las únicas víctimas son las que murieron en el tren y sus familias, muchas de las cuales siguen buscando desesperadamente a sus seres queridos. Eso, arrogarse la condición de víctima de una campaña contra su persona, es un desprecio al sufrimiento verdadero de quienes experimentan estos días el dolor en su máxima expresión. Lo ha dicho Puente sin inmutarse, como si la infamia le brotara de forma natural y careciera de la más mínima empatía. Se necesitan gestores de lo público de probada capacidad y mérito, por supuesto, pero también se necesitan personas con un poco de alma y corazón.
Lo último en Editoriales
-
¿Qué se puede esperar de un tipo que con 115 muertos se arroga la condición de víctima?
-
En España, la izquierda está más cerca de quienes desatan la violencia que de la Policía
-
Un fallo mortal del sistema de seguridad y lo demás son excusas
-
La miseria moral de un ministro capaz de manipular hasta los muertos
-
Más pruebas de que proetarras y terroristas palestinos se citaron en la Puerta del Sol
Últimas noticias
-
Barcelona – Alavés: cuándo es, a qué hora empieza y por qué canal de TV ver en directo y en streaming ver gratis el partido de la Liga
-
Los técnicos expertos lo confirman: los números del cabezal de la calefacción no indican la potencia y por esa razón podrías estar pasando frío
-
Comerciantes del centro de Sevilla tapian sus escaparates por miedo a saqueos nocturnos
-
Los maquinistas desmienten a Puente: «Una avería del sistema de seguridad que afecte a 63 kilómetros no es normal»
-
Harry Kane ganó el Balón de Oro por sólo 28 puntos de ventaja sobre Kylian Mbappé