Opinión

¿Qué haría una periodista podemita a sueldo de Roures dirigiendo RTVE?

Pedro Sánchez está a punto de hacer otra concesión diabólica. Si el presidente del Gobierno no rectifica, pagará los apoyos de Podemos en la moción de censura contra Mariano Rajoy entregándoles Radio Televisión Española. Para ello, los populistas ya tienen candidata: Ana Pardo de Vera. ¿Qué haría una periodista podemita a sueldo de Roures dirigiendo RTVE? La respuesta es sencilla: dirigir un Ente sesgado y al servicio de Pablo Iglesias y sus acólitos. Una maniobra que convertiría la televisión de todos en una auténtica arma de propaganda que nada tendría que ver con la aspiración manifestada en alguna ocasión por Sánchez, que deseaba una televisión aséptica y alejada de la flagrante manipulación.

La directora del libelo Público no está capacitada, ni por experiencia ni por capacidad ni por subjetividad, para dirigir una empresa pública de tanta importancia estratégica e institucional. El diario que dirige en la actualidad se ha convertido en una máquina de crear fake news con las que han enmascarado las pulsiones de algunos de los sectores políticos y sociales más radicales del país. Basta decir que Pardo de Vera está al servicio —y bajo sueldo— del multimillonario trotskista Jaume Roures. Una vez que el magnate ha perdido gran parte de su influencia en el mundo del fútbol, ahora pretende manejar en la sombra RTVE mediante la figura de la directora de Público. Pedro Sánchez debe tener mucho cuidado. Hay apoyos que están muy envenenados y el de Podemos es uno de ellos.

Sobre todo porque RTVE sigue siendo un órgano de difusión muy potente que en manos de periodistas afines a Pablo Iglesias se le volvería en contra casi de inmediato. Además, la presencia de Roures es, cuanto menos, siniestra. Hablamos de la persona que ha movido los hilos para lograr que los independentistas tuvieran la posición preponderante en Cataluña. Un hombre que, además, tiene una predilección por los territorios offshore que va más allá de lo sospechoso y que incluso llegó a acusar de «prevaricadores» a los magistrados Pablo Llarena, Carmen Lamela y Juan Antonio Ramírez Sunyer. Si Ana Pardo de Vera se hace con el mando de RTVE, Roures lo manejará todo en la sombra como trató de hacer con el triunvirato formado por el golpista Oriol Junqueras, Pablo Iglesias y Xavier Domènech. Pedro Sánchez tiene que evitar semejante dislate.