El plan es reformar el Código Penal para definir el terrorismo según le convenga a Sánchez
Tras el varapalo a Pedro Sánchez de Carles Puigdemont con su rechazo a la Ley de Amnistía, el Gobierno ve margen para negociar, pese a que asegura que no traspasará ninguna línea roja constitucional, mientras Junts se mantiene en sus trece de no dar un paso atrás. ¿Cuál será la fórmula?, se preguntarán ustedes. Pues en eso están, pero el Ejecutivo se ha inventado una tercera vía que consiste en abrir un nuevo boquete a la norma a través de una eventual reforma del Código Penal para precisar el alcance del delito de terrorismo.
Este delito está recogido en el artículo 573 del Código Penal y se considera como tal «la comisión de cualquier delito grave contra la vida o la integridad física, la libertad, la integridad moral, la libertad e indemnidad sexuales, el patrimonio, los recursos naturales o el medio ambiente, la salud pública, de riesgo catastrófico, incendio, de falsedad documental, contra la Corona, de atentado y tenencia, tráfico y depósito de armas, municiones o explosivos, así como el apoderamiento de aeronaves, buques u otros medios de transporte colectivo o de mercancías».
Como verán, el Código Penal no se mueve en disquisiciones sobre la existencia de un delito de terrorismo malo o bueno, como pretendía hacernos creer el Gobierno, ni se anda con zarandajas sobre si pretende causar «de forma manifiesta e intencionada graves violaciones de los derechos humanos», como se inventó el Ejecutivo para convencernos de que hay un terrorismo amnistiable. Toda esa milonga se la llevó por delante el juez García-Castellón y Puigdemont exigió a Sánchez una amnistía completa. El presidente no aceptó y por eso Junts se opuso a la enmienda: pretende inmunidad total y el parche del ministro Bolaños no se la garantizaba. De modo que ahora lo que barruntan es reformar el Código Penal para definir el delito de terrorismo según le convenga a Pedro Sánchez para seguir en la Moncloa. Esa es la brillante idea con la que pretenden vencer la resistencia de Puigdemont. ¿Se puede ser más patético?
Lo último en Editoriales
-
Negreira se hace un Jordi Pujol
-
Si Zapatero cometió delito, Sánchez fue su ‘cooperador necesario’
-
Paguita a los menas: populismo barato a costa del contribuyente
-
La regularización es un coladero que pone en peligro la seguridad nacional
-
El sanchismo agoniza y la derecha alcanza su cota más alta en democracia
Últimas noticias
-
Cumbre Vieja será un espacio protegido sin que los afectados por la erupción sepan cómo se les compensará
-
Ruido submarino: el 89% de europeos reclama reducir velocidad de los buques para proteger la vida marina
-
Un pueblo de Ibiza dará ayudas a la natalidad a los que residan legalmente y lleven dos años empadronados
-
Baleares adelanta al Gobierno en el Congreso con la ley para que un docente condenado no ejerza con menores
-
La brillante idea de tres mallorquines para que los coleccionistas intercambien cromos de fútbol y terminen su álbum