Opinión

Marlaska tira balas y le salen por la culata

¿Se acuerdan ustedes del boicot del Gobierno de Pedro Sánchez a las empresas israelíes? Pues bien, la broma la vamos a pagar todos muy cara. Un ejemplo: el Ministerio del Interior de Fernando Grande-Marlaska va a pagar 8,1 millones de euros, un 18% más de lo que había planificado gastar hace unos meses, por las balas de 9 milímetros de la Guardia Civil que había comprado a una empresa de Israel, que había presentado la mejor oferta, y cuyo contrato hubo que romper por el veto de Sánchez.

IMI Systems israelí había ganado el contrato anterior por 6,8 millones de euros, pero la Jefatura de Asuntos Económicos de la Guardia Civil ha licitado un nuevo contrato por valor de 8.100.000 euros para el suministro de munición de 9 milímetros para diversas unidades de la Benemérita. Concretamente, se trata de la cartuchería 9×19 mm PB NATO, 9×19 mm NO TOX y 9×19 mm semiblindada.

La compra de esa misma munición se había formalizado hace apenas 10 meses por un valor muy por debajo del precio al que se ha licitado ahora. En abril de 2025, el contrato para esa cartuchería era un 18% inferior al actual. Y todo como consecuencia del furor anti judío de la izquierda española. Pese a que en un primer momento el Ministerio de Interior acabó firmando la compra de balas israelíes sin notificárselo a Sumar, el partido de Yolanda Díaz y otros aliados de izquierda obligaron al Gobierno de Pedro Sánchez a dar marcha atrás.

En conclusión: hemos roto el acuerdo con una empresa que suministraba balas mejores y más baratas para contratar con otra de peor reputación y más cara. ¿Y quién paga la sectaria mamarrachada del Gobierno? Pues todos los españoles a escote. Es lo que tiene abrazarse al fanatismo ideológico. La izquierda le ha endosado a los españoles la factura de su papanatismo. Y lo peor es que fuera nos han tomado la medida. Somos el hazmerreír del planeta.