El gran drama de Noor: las dos interrogantes en su vida que jamás resolverá
La primera sería que su esposo, el fallecido rey Husein de Jordania, de haber estado bien de salud, hubiera continuado con esa presunta relación con una joven jordana que trabajaba en un centro oficial. Noor había estado ausente del país por tener que viajar a Estados Unidos para intervenirse de un tumor de mama que resultó benigno. A su vuelta, se encontró con todos estos rumores y encarando el tema, se lo dijo a su marido, el rey: «Si hay alguna verdad en las cosas que se cuentan y si tu felicidad dependiera de otra persona, por favor, dímelo, porque te amo tanto, tanto, lo bastante como para dejarte ir». Husein la miró realmente sorprendido. Meneó la cabeza con expresión anonadada: «No, no hay ninguna verdad en estos rumores. Sólo son cosas que se dicen»… «Tienes que volver a centrarte en el largo plazo. Tómate el tiempo de pensar en lo que realmente necesitas y quieres». Durante aquel dramático tiempo de espera, el rey demostró que a quien quería y necesitaba era a ella. Pero a Noor siempre le torturó y creo que sigue torturándola pensar si el cáncer del rey fue el que salvó su matrimonio, impidiéndole el divorcio. Pero esto ya lo he contado en alguna ocasión y ahora quiero referirme a esa segunda interrogante que tampoco resolverá y que está de actualidad.
¿Cometió el error de su vida al maniobrar para quitarle el título de príncipe heredero que, en aquellos momentos, era su hermano Hassan bin Talal durante la mayor etapa del reinado de Husein? ¿Fue tan ingenua que pensó que, al pasarle el citado título al hijo de la inglesa, Abdalá, éste respetaría la promesa hecha a su padre de que, cuando él fuera rey, nombraría al hijo de Noor, Hamzah, príncipe heredero? ¡Qué error! Ahí estaba la ambiciosa Rania que no iba a permitirlo. El heredero al trono sería, ¡cómo no! su hijo Hussein. ¿Qué hubiera pasado de haber seguido siendo el heredero Hassan, hermano del rey Husein y tío del actual rey? ¿Hubiera respetado los deseos de Hussein? Esa es la incógnita que jamás se resolverá. Y ahora viene otro drama añadido a Noor.
Su súplica abierta al rey Abdala para que libere a su hijo
Estos años pasados han sido de mucha discreción en la vida de Noor, pero hace unos días rompió su silencio para implorar, suplicar, pedir, exigir la puesta en libertad de su hijo Hamzah, que lleva en arresto domiciliario desde 2021 por una supuesta maniobra de Hamzah contra su hermanastro, el actual rey. Ya en 2023, hizo otras declaraciones en las que decía: «Se cumple el tercer año de la detención arbitraria, cruel e ilegal de nuestro querido hijo Hamzah», afirmó en 2023. Y la historia sigue exactamente igual. ¿Tanto odio existe contra él que ni la súplica de su madre Noor hace mella en el rey? El príncipe Hamzah niega haber actuado de forma incorrecta y se ratifica en que jamás ha formado parte de ninguna conspiración. Cierto es que Hamzah es un hombre carismático, el más parecido a su padre Hussein, rodeado de una gran simpatía en el pueblo y que fue heredero durante cuatro años hasta que Abdala y Rania le desposeyeron del título para dárselo a su hijo, Hussein, tal cual, casado, con nietos, etc. El Washington Post y la BBC han dado cuenta larga de todo ello.
Y ahora queda otra interrogante que antes o después Noor tendrá su respuesta: ¿Liberarán a su hijo Hamzah tras sus súplicas o seguirá retenido? Veremos qué ocurre con la «magnanimidad» del hermanastro y rey de Jordania.
¡Si el rey Hussein levantara la cabeza!
Chsss…
¿Se imaginan ustedes a Zarzuela solicitando una subvención para el cumpleaños de la princesa Leonor? Esto es lo que ha hecho la Casa Real de Suecia, pidiendo 370.000 euros para celebrar el 50 aniversario de la heredera Victoria.
… Y también 4 millones para celebrar las bodas de oro de los reyes Carlos Gustavo y Silvia, el 19 de junio. Muy cara resulta la monarquía. Una república sería más económica.
Yo no sabía que Felipe VI había concedido a la cantante Luz Casal el marquesado de Luz y Paz.
«Me moriría de vergüenza utilizarlo», ha declarado.
“Para los que no les caiga bien, que se dirijan a mí llamándome «marquesa».
El biógrafo de Lina Morgan (Jesús Garcia Orts) desvela que la famosa actriz tuvo una relación sentimental con una monja «que colgó los hábitos para dedicarse, por completo, a su amante».
«Cada vez se ven menos zapatos contribuyendo al ruido de la calle», según Jorge Bustos en su artículo del pasado sábado. Yo diría, por el contrario, que ignoro de qué material son los tacones de los zapatos y las botas de las mujeres de hoy que martillean las calles con ruidos metálicos.
Hacen tanto ruido que anuncian la llegada de la mujer (los actuales tacones).
El día que me desplomé, por motivos desconocidos, en plena madrileña calle de Montera, recordé lo que le sucedió a Liza Minnelli en parecidas circunstancias: «Cientos de personas pasaron por encima o junto a mi cuerpo. ¡Otra persona borracha!, decían. He tenido momentos difíciles, vergonzosos y locos en mi vida, pero nada como aquel».
Quiero felicitar al ilustre neurólogo, Dr. David Pérez Martínez, por su interesantísima obra Cuida tu salud cerebral que acaba de publicar la Editorial Alienta. «Una guía para envejecer sin deterioro cognitivo».