Los rituales clave para aprobar y las supersticiones que debes tener en cuenta si tienes que hacer selectividad este 2026
Desde llevar un objeto de la suerte hasta evitar ciertas palabras o gestos antes del examen
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Ponerse la misma camiseta, usar siempre el mismo bolígrafo o evitar decir en voz alta que todo va a salir bien. Cuando llega la Selectividad, los nervios hacen que muchos estudiantes se agarren a pequeños rituales que, aunque no tengan base científica, les dan seguridad, de modo que repasamos ahora algunos de los más comentados en redes dado que la PAU 2026 está ya a la vuelta de la esquina.
No es algo nuevo ya que cada año, miles de alumnos repiten rituales antes de entrar al examen, convencidos de que les ayudarán a concentrarse o a mantener la calma. Algunos son simples manías, otros forman parte de tradiciones que se repiten generación tras generación. Y de cara a la Selectividad 2026, estas prácticas o rituales vuelven a estar sobre la mesa. No garantizan un aprobado, pero sí pueden influir en cómo afrontas esos días decisivos.
Los rituales más habituales antes de la Selectividad
A pocos días de que empiecen las pruebas de Selectividad 2026, muchos estudiantes siguen rutinas muy concretas. No se trata sólo de estudiar, sino de repetir pequeños hábitos que les hacen sentir más preparados. Uno de los más comunes es llevar un objeto de la suerte. Puede ser desde una pulsera hasta un anillo o incluso una prenda concreta y no tiene por qué tener un valor especial, pero quien lo lleva siente que le aporta tranquilidad.
También es habitual usar siempre el mismo bolígrafo o un tipo concreto de material. La idea es evitar cualquier cambio que pueda generar inseguridad, y es que algo tan simple como escribir con un bolígrafo diferente puede poner nervioso a quien está acostumbrado a otro. Y otro clásico es escuchar la misma canción antes de entrar al examen. Algunos lo hacen para relajarse, otros para motivarse. En cualquier caso, funciona como una especie de señal mental que marca el momento de concentrarse.
Supersticiones que se repiten año tras año
Más allá de los rituales, están las supersticiones. Esas creencias que no tienen base real, pero que siguen muy presentes, sobre todo en momentos de presión. Una de las más extendidas es evitar decir en voz alta que todo va a salir bien. Hay quien prefiere no gafarlo y mantiene una actitud prudente hasta que termina el examen.
También hay estudiantes que no estrenan ropa ese día. Prefieren llevar algo que ya han usado antes, porque lo asocian con situaciones en las que se han sentido cómodos. Otra superstición curiosa es entrar siempre con el pie derecho al aula o sentarse en un lugar concreto si tienen la oportunidad de elegir. Son pequeños gestos que, en el fondo, buscan controlar algo en un entorno donde casi todo depende del examen.
¿Realmente funcionan estos rituales?
Desde un punto de vista objetivo, no hay evidencia de que estos rituales influyan directamente en el resultado. Sin embargo, sí pueden tener un efecto indirecto importante teniendo en cuenta además que repetir una rutina ayuda a reducir la ansiedad, ya que cuando una persona siente que tiene el control, aunque sea en pequeños detalles, afronta mejor la situación. Y eso puede traducirse en una mayor concentración y menos bloqueos durante el examen.
Es decir, no es el ritual en sí lo que ayuda, sino la sensación que genera. Si un estudiante cree que algo le tranquiliza, probablemente le resulte útil. Eso sí, hay un límite si bien depender demasiado de estas prácticas puede ser contraproducente. Imagina que si algo del ritual falla (por ejemplo, olvidar el objeto de la suerte), puede aumentar el nerviosismo en lugar de reducirlo.
Claves más allá de la superstición para afrontar la Selectividad
Más allá de rituales y supersticiones, hay aspectos que realmente marcan la diferencia. Y no tienen nada de mágico. Dormir bien la noche anterior es uno de ellos. Parece evidente, pero no siempre se cumple de modo que es mejor acostarse temprano si tenemos en cuenta que las pruebas comienzan pronto y además se debe estar antes en la sede universitaria para hacer la identificación.
Por otro lado, es importante también desayunar bien antes de cada día de Selectividad, evitando el exceso de cafeína o las comidas muy pesadas. Con esto podrás mantener la concentración y también la jornada durante todo el día. Y como no, organizar el tiempo durante el examen es otro punto clave. Leer bien las preguntas, planificar las respuestas y no quedarse bloqueado en una sola cuestión puede cambiar el resultado final. Y, sobre todo, confiar en el trabajo previo. La Selectividad no se prepara en un día, sino durante meses. Recordar eso ayuda a relativizar la presión por mucho que además quieras llevar algún amuleto o desees hacer un pequeño ritual.
Ten claro sin embargo, que no será será eso lo que determine la nota, pero puede ayudar a llegar al examen con la mente un poco más tranquila. Y en ese punto, cualquier ventaja, por pequeña que sea, cuenta.
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