Defensa lleva meses acordándose de Santa Bárbara cuando truena
Alucinante: el Ministerio de Defensa tuvo que paralizar las entregas de la joya de los vehículos de combate españoles, el 8×8 Dragón, que fabrica Santa Bárbara Sistemas, harto de que suspendieran, una y otra vez, la prueba de lluvia, porque entraba el agua en el motor eléctrico (encargado del soporte de los sistemas del vehículo). Y es que los dragones se quedaban parados, se bloqueaba la torreta y había que sustituir distintos cables para volver a ponerlos en funcionamiento. Cómo sería la cosa que recurrieron al uso de lonas para evitar que le cayera agua al mencionado motor. Parece que la pieza defectuosa ya ha sido sustituida y el VCR 8×8 Dragón se enviará a distintas bases «sin mayor problema». Bueno, con el pequeño problema de varios meses de retraso.
El tema de las pruebas del 8×8 Dragón ha sido la comidilla en el estamento militar, hasta el punto de que eran muchos los que se hacían fotos con la famosa lona, porque «era un asunto que terminó pareciendo una broma». Y es que para no paralizar las entregas ni volver a incurrir en distintos retrasos con las entregas, «ponían una lona y listo». Era algo que «parecía una gracia, no una prueba real para un vehículo blindado». De lo que se trataba era de aislar un problema conocido para no paralizar el resto de la cadena de montaje. En ese sentido, las distintas empresas socias de Tess aseguran que «en ningún momento se paralizó esa cadena». Alguien en Defensa, con buen criterio, decidió que la cosa ya pasaba de castaño a oscuro y que se dejaran de parches, porque lo de la lona era surrealista.
Santa Bárbara Sistemas lleva meses variando la carga de trabajo y su cadena de montaje de los 8×8 Dragón al albur de los distintos fallos y de cómo se han ido distribuyendo los trabajos según las piezas que iban llegando, y sus trabajadores han expresado el malestar que esto supone. Por cierto, en Defensa lo del refrán «Acordarse de Santa Bárbara cuando truena» ha sido literal.