Un DAO que mancilla el uniforme de la Guardia Civil no puede seguir en el cargo
Hay una parte del sumario de las cloacas que merece una especial atención y es la relativa al papel desempeñado por el DAO de la Guardia Civil —el máximo mando uniformado de la Benemérita—, teniente general Manuel Llamas, en el que se relata cómo este alto cargo ordena a la UCO ponerse de perfil en asuntos con «afectación política» como el del hermano de Pedro Sánchez. Dicho de una manera directa, lo que Manuel Llamas demanda a la UCO es que no se esfuerce en investigar el caso, algo que, viniendo de un militar de alta graduación con la obligación de garantizar los derechos y libertades y el cumplimiento de las leyes, provoca escalofríos.
Porque si ya resulta obsceno que la directora de la Guardia Civil, la socialista Mercedes González, colaborara con la trama criminal, que un teniente general de la Guardia Civil se plegara a las directrices de esta para no perseguir presuntos delitos —»no ser proactivos», dijo— que afectaran al PSOE o a la familia del presidente del Gobierno, es una indecencia y una afrenta ignominiosa a un Cuerpo que no merece un DAO sometido a los designios de un partido bañado en corrupción. El teniente general Llamas ha mancillado el uniforme y, por una elemental cuestión de dignidad, debería renunciar al cargo, ya que el Gobierno, por la cuenta que le tiene, no va a proceder a su relevo.
Su comportamiento, viniendo de un guardia civil, fue innoble desde cualquier punto de vista: por plegarse dócilmente a la recomendación de una directora general que ha quedado retratada en su indecencia, pero, sobre todo, porque el mensaje mandado a los miembros de la UCO que están dando muestras de arrojo y profesionalidad impagables —la democracia española tiene una deuda con este grupo de guardias civiles— es antitético de los valores que jalonan la historia del Instituto Armado.
El teniente general Manuel Llamas, DAO de la Guardia Civil, no hizo honor con su comportamiento a lo que demanda el uniforme que viste. Le queda muy, pero que muy grande.