Opinión

El centroderecha necesita el debate

El debate es la vitamina de la democracia. Es una actividad que no se puede hurtar ni a votantes ni a militantes de una determinada opción política. El centroderecha necesita el suyo y, en estos momentos, son Pablo Casado y Soraya Sáenz de Santamaría los que pueden plantearlo. Dicho debate no beneficia ni perjudica a ninguno. Todo lo contrario. Permite que veamos las ideas de cada uno. De hecho, sería tan sano que provocaría un debate en el seno del propio Partido Popular. ¿Qué principios tendría la formación de Génova 13? ¿Liberalismo? ¿Conservadurismo? ¿Quizá el pragmatismo como modo de hacer política?

Esta última corriente la encarna, sin duda, la ex vicepresidenta del Gobierno. Decía Pablo Casado que el PP no puede seguir por la misma senda que los ha llevado a la oposición. Por su parte, Soraya señalaba que lo mejor es la lista unitaria, la más votada, ya que está en el ADN del propio Partido Popular. Sea como fuere, lo cierto es que un debate no se le puede hurtar al militante porque es un derecho, una necesidad y porque el centroderecha lo necesita.