Opinión

Con Capellán los menas viven ‘mejor que un cura’

Para evitar poner en «riesgo» la vida de los 12 menas que están bajo la tutela del Gobierno popular de La Rioja, el Ejecutivo de Gonzalo Capellán -todo un ejemplo de progresismo comprometido con los derechos de los más desfavorecidos- ha decidido alojarlos en un chalet de lujo por el que paga 100.000 euros al mes, entre el alquiler, manutención y otros servicios de apoyo a los jóvenes.

La mansión cuenta con dos plantas en una superficie de 900 metros cuadrados con todo lujo de detalles y una soberbia piscina, además de una pista de tenis. De modo que como los servicios sociales de La Rioja reconocen que están «saturados» -en referencia a los conocidos como «pisos hogar»-, se ha optado como solución imaginativa acoger a los menores en un chalet premium.

Es cierto que el Gobierno de Capellán tiene la obligación de proteger a los menas, así como velar por su «interés supremo», pero el concepto de «interés supremo» con el que se justifica el Ejecutivo regional no significa que lo que tenga que ser supremo es el chalet. Eso es lo que parece no entender Capellán, porque un gasto mensual por mena de 8.333 euros al mes parece excesivo o, al menos, se aparta mucho del gasto mensual por persona que, ya no sólo en La Rioja, sino en cualquier otra parte de España, se necesita para mantener un nivel de vida razonable.

Salvo que el Gobierno del muy progresista presidente de La Rioja entienda que los 12 menas deben vivir de forma «suprema», en cuyo caso en las oficinas de los servicios sociales de la comunidad van a formarse colas kilométricas de ciudadanos dispuestos a reivindicar su «interés supremo» o, al menos, tan supremo como el de los menores inmigrantes bajo tutela del Ejecutivo riojano.

El «acogimiento residencial» de los menas tiene un coste de 769.579 euros por ocho meses, lo que significa que el Gobierno regional destinará 66.666 euros por cada mena durante este periodo. Tirando de ironía: con Capellán los menas viven ‘mejor que un cura’.