Opinión

Aragón reafirma el descrédito electoral de Sánchez

El pasado lunes escribíamos acerca de «la cascada de elecciones autonómicas previas a las elecciones generales anticipada» y el resultado de ayer en Aragón confirma el pronóstico que exponíamos. En particular, poníamos el acento en la necesidad de que el Partido Popular y Vox establezcan un marco de relación política mutua, que normalice una relación que no debe aceptar implícitamente el marco establecido por el sanchismo. Que, sabemos, consiste en deslegitimar a Vox considerándolo como una formación ultraderechista, fascista, y que representa el mayor peligro para nuestra democracia y la convivencia.

Que es la estrategia sanchista para presentarse como el «muro» para evitar llegue al gobierno la alternativa de PP y Vox desplazándoles a ellos. Basta comprobar que el sanchismo está compuesto de una macedonia de siglas que representan nada menos queitico a «lo mejor de cada casa». Que son los separatistas condenados por promover un golpe de Estado contra el mismo fundamento de la Constitución (ex art 2 CE); los sucesores políticos de ETA, y los comunistas con todas las siglas con las que se presentan por toda España.

Es decir, que quien ha colocado al gobierno de España en manos de Otegi, Puigdemont y Junqueras, se atreve a estigmatizar a quienes no consta hayan atentado ni contra la Constitución, ni promovido y ejecutado atentados terroristas. Los aragoneses ayer domingo reafirmaron lo sucedido en Extremadura el pasado 21 de diciembre, es decir, que confirmaron al PP como indiscutible partido mayoritario vencedor, y que tiene en sus manos la responsabilidad de formar gobierno.

Y volvieron a dar una auténtica bofetada electoral en la cara de la candidata de Sánchez: que la puso por él. Al igual que lo había hecho Miguel Gallardo en Extremadura, ya dimitido hace semanas. Sánchez ha convertido a su «gobierno» en una virtual candidatura autonómica, de tal manera que cuando sus ministros hablan no se sabe si lo hacen como defensores del interés general -que es la función de todo gobierno-, o como defensores del interés político del sanchismo. Es el caso de María Jesús Montero y Óscar López como destacados «candidatos-ministros».

El caso de la portavoz del sanchismo Pilar Alegría es emblemático a esos efectos, igualando el peor resultado histórico del PSOE en Aragón. Por cierto, en unos momentos (2015) en los que Podemos pugnaba por el sorpasso con ellos y que estuvo cerca de conseguirlo. Y que ayer quedó fuera de las Cortes aragonesas.

Otra conclusión que se desprende del resultado de ayer es que el PP no debe intentar superar a Vox mimetizándose con él. No parece que cerrar la campaña junto a Vito Quiles, una persona de total confianza de Alvise Pérez, haya sido una decisión acertada precisamente. El resultado lo acredita perdiendo el PP dos escaños y Vox doblando su representación con 14 diputados. Es un dato significativo que el PP y el PSOE sumaran antes 51 escaños (28+23) y ahora sean 44 (26+18) perdiendo 7, y que son los que precisamente ha ganado Vox. En cuanto a la izquierda del PSOE , -espacio que ahora pretende aglutinar Gabriel Rufián desplazando a Yolanda Díaz y Sumar- las urnas confirman que la vicepresidenta Yolanda está totalmente amortizada políticamente, obteniendo tan sólo un diputado. Otra cosa es que el portavoz de ERC en el Congreso que parece gozar de un momento de éxito entre los integrantes de ese espacio político, sea capaz de convencerles de que un independentista puede ser un buen candidato para Más Madrid por ejemplo.

Por lo demás, todo lo anterior no obsta a constatar claramente que el PSOE sanchista está sumido en un descrédito electoral general que previsiblemente los castellanos y leoneses podrán ratificar en apenas un mes el próximo 15 de marzo, y culminar los andaluces en junio. Una cascada de derrotas electorales que, quiera o no Sánchez, le van a colocar en la encrucijada de tener que convocar elecciones antes del «23 J» de 2027.

Por unos alcaldes y algún presidente autonómico que no querrán que ese próximo «23 J» sea para ellos su tumba política, de la mano de su «p… amo» en expresión del gran ministro tuitero Óscar Puente. Cuya condición de sucesor suyo en la sombra ha quedado enterrada en Adamuz.