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La plaga de pulpos en el Reino Unido no para de crecer y sus pescadores ya capturan pulpos incluso en costas de Escocia

  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

El Marine Biological Association ha confirmado que la plaga de pulpos en Reino Unido ha completado su expansión a lo largo de toda la costa británica, con una llegada formal a Escocia y Gales que los científicos califican de inédita en los registros biológicos. Lo que comenzó a principios de 2025 como un brote localizado en Devon y Cornualles avanzó impulsado por las corrientes y las olas de calor marinas.

Investigadores de la MBA confirmaron mediante avistamientos de buzos, cámaras submarinas y reportes de pesca que los pulpos no solo llegaron a Escocia, sino que ya crían allí. Los científicos han detectado huevos y ejemplares juveniles en las zonas de expansión, la prueba de que el fenómeno se ha vuelto autosostenible en latitudes que hasta ahora el frío mantenía fuera de su alcance.

Por qué la plaga de pulpos nunca antes había llegado hasta Escocia

Escocia siempre ha tenido un pulpo nativo, el pulpo blanco o cabezón (Eledone cirrhosa), más pequeño y adaptado a las profundidades frías sin causar daño alguno a la pesca. El protagonista de la plaga actual es otra especie distinta, el pulpo común (Octopus vulgaris), típico de aguas templadas como el Mediterráneo o el Atlántico sur, y mucho más agresivo e inteligente.

Los científicos de la MBA solo han registrado cuatro grandes explosiones demográficas de esta especie en 125 años: 1899-1900, 1932-1933, 1950-1951 y la actual, iniciada en 2025 y acelerada de forma drástica en 2026. En las plagas anteriores, los pulpos se concentraron en el canal de la Mancha y el sur de Inglaterra, pero nunca lograron subir hacia el norte porque las aguas escocesas actuaban como una barrera térmica infranqueable.

Las olas de calor marinas de los últimos dos años han elevado la temperatura hasta 4 grados por encima de la media histórica, y esa barrera ha desaparecido por primera vez en los registros biológicos.

Cuál es el impacto económico de la plaga de pulpos en las flotas de crustáceos escocesas

Las flotas escocesas, compuestas sobre todo por embarcaciones artesanales que faenan con nasas o creels, dependen del cangrejo, la langosta y el bogavante, las presas favoritas del pulpo común.

Los pescadores registran caídas de entre el 30% y el 50% en sus capturas habituales, y algunos barcos reportan que hasta el 90% de sus trampas contienen solo pulpos o restos de caparazones vacíos, porque el animal entra en las nasas atraído por el marisco ya capturado y lo devora antes de que la tripulación pueda izar la red.

El marisco que sobrevive suele llegar con pinzas rotas o daños severos, y las lonjas escocesas lo rechazan o lo compran a una fracción de su precio habitual. A esa pérdida se suma el coste constante de reparar las trampas, mallas y cabos que los pulpos destrozan al alimentarse.

La combinación de ingresos menores y gastos crecientes ha empujado a varios operadores de pequeña escala a la quiebra o a la venta de sus embarcaciones, mientras los barcos medianos y grandes se reconvierten con éxito hacia la captura directa de pulpo para exportarlo a mercados como el español.

Qué ayudas financieras solicita la industria pesquera escocesa frente a la plaga de pulpos

La Scottish Fishermen’s Federation y los grupos locales de mariscadores presionan al gobierno escocés para reorientar el Marine Fund Scotland hacia líneas de subvención rápidas que financien la reconversión tecnológica de los pequeños barcos, de modo que puedan almacenar y comercializar pulpo en lugar de crustáceos, además de subsidios para reponer el material destrozado.

El sector reclama también licencias temporales de emergencia que permitan desembarcar y vender pulpo sin penalizaciones, y una revisión del reparto de fondos pesqueros del Reino Unido, que consideran insuficiente frente al impacto real registrado en sus aguas.

Las flotas escocesas piden además integrarse en el Octopus Management Group de la Marine Management Organisation, con un esquema de subsidios por pérdida de actividad para los días en que la presencia de pulpos haga inviable faenar, y mapas de calor biológico que permitan esquivar las zonas de mayor densidad de la plaga.