Madagascar se suma a la fiesta: reforesta un enorme bosque con hongos y 100 especies de árboles para salvar al lémur
Diversas organizaciones y comunidades locales de Madagascar trabajan actualmente en la creación de un bosque que funcionará como pasarela verde entre el Parque Nacional Andasibe-Mantadia y la Reserva Especial de Analamazoatra. Esta iniciativa busca restaurar el hábitat que, desde la década de 1960, mantiene aisladas a doce especies de lémur debido a la expansión agrícola y ganadera.
El plan de recuperación, liderado por la Mad Dog Initiative en colaboración con la Abigail Ross Foundation for Applied Conservation (TDARFAC), reforesta un total de 150 hectáreas de terreno degradado.
Gracias al uso de ciencia aplicada en el proceso, no se limitan a plantar ejemplares de árboles de forma masiva, sino que también apuestan por la salud del suelo a largo plazo. Según datos de las entidades participantes, el proyecto ya ha logrado cubrir 70 hectáreas con más de 100 especies de árboles autóctonos.
Madagarcar reforesta el ecosistema mediante la ciencia y los hongos
Gracias al uso de hongos micorrícicos, los responsables del proyecto han conseguido que la selva se recupere donde antes solo había pasto. Para esto, se inocula el suelo con especies beneficiosas para fortalecer el sistema radicular de los plantones. Esta simbiosis permite que los árboles presenten tasas de supervivencia sorprendentes, reduciendo la mortalidad a apenas un 4%.
Asimismo, los técnicos ya han detectado la presencia de familias de lémures de bambú oriental en las zonas recuperadas. El corredor verde, que tendrá una longitud de 6 kilómetros y 500 metros de ancho, permite que estos primates se desplacen con seguridad entre las reservas. Al integrar hongos en el cultivo de los viveros, las raíces absorben mejor los nutrientes, lo que acelera el crecimiento de especies que incluso alcanzan los dos metros de altura en pocos años.
Para asegurar que el ecosistema sea funcional, el equipo recolecta semillas directamente de los parques adyacentes. Este enfoque garantiza que el bosque nuevo mantenga la pureza genética de la región. Según los informes de Mongabay, se ha confirmado que el proyecto no solo beneficia a la flora, sino que utiliza dispositivos de monitoreo bioacústico con los cuales se ha detectado la presencia del lémur ratón de Goodman.
«Nuestro trabajo incluye coordinar las operaciones de plantación, gestionar el monitoreo ecológico, apoyar la investigación y trabajar con las comunidades locales para fortalecer los resultados de conservación a largo plazo», explicó Jhoanny Rasojivola, director de campo y gerente de proyectos en TDARFAC, a Mongabay.
El impacto social y económico en las comunidades locales de Madagascar
El proyecto de Madagascar genera actualmente empleo directo para decenas de personas de las comunidades rurales, quienes trabajan como recolectores de semillas, vigilantes y técnicos de vivero. Al contratar a vecinos de la zona, se reduce la necesidad de explotar recursos naturales de forma destructiva para obtener ingresos, según explica la organización Ecovision Village.
Según la información compartida por Mongabay, más de 30 personas ocupan puestos fijos en la plantación y el cuidado de los árboles. Asimismo, se está construyendo actualmente un centro médico gratuito en Andasifahadimy que busca mejorar la calidad de vida de diez comunidades.
El impacto de la reforestación en la biodiversidad de Madagascar
Pese a los avances, los expertos de la IUCN y la TDARFAC advierten que la reforestación no sustituye al bosque primario intacto. Por ello, el esfuerzo actual se centra en eliminar especies invasoras como el eucalipto, que entorpecen el desarrollo de los árboles nativos.
El objetivo final es completar la plantación de las 150 hectáreas para diciembre de 2027. La supervisión constante de las especies, que incluye el registro de coordenadas GPS y la evolución de cada ejemplar, convierte a este corredor verde en un modelo.
«Los datos longitudinales sobre cómo se desarrolla ecológicamente el corredor podrían ser increíblemente valiosos y servir como modelo para construir futuros corredores en la selva tropical húmeda de hoja perenne”, afirmó Abby Ross, directora ejecutiva de TDARFAC a Mongabay
«Si bien la reforestación puede ayudar a reconectar fragmentos de bosque y apoyar la recuperación ecológica, no puede reemplazar completamente los ecosistemas forestales primarios intactos. Por lo tanto, proteger los bosques primarios restantes de Madagascar sigue siendo fundamental para la conservación de la biodiversidad», añadió Rasojivola.