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Desde 2008 cada verano cubren con lonas blancas un glaciar de los Alpes italianos: 18 años después ya abarcan 110.000 m² y reducen el deshielo un 52%

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

Cuando termina la temporada de esquí, en el glaciar Presena los operarios extienden unas lonas blandas de tejido blanco sobre la nieve y el hielo y, aunque parezca mentira, es muy efectivo para protegerlo. De hecho, se mantienen así durante todos los meses de calor y no las retiran hasta otoño.

Esta rutina la mantienen desde 2008 en los Alpes italianos, entre Trentino y Lombardía. Lo más impresionante es que cubren más de 100.000 metros cuadrados y han llegado a alcanzar los 110.000.

De hecho, los responsables han calculado que gracias a esta medida han reducido un 52% el deshielo en zonas protegidas, pero no todo el mundo cree que esto sea lo correcto.

Cómo funcionan las lonas blancas que cubren el glaciar Presena

Las telas son geotextiles para reflejar parte de la radiación solar y reducir la energía absorbida por la superficie. Gracias a ello consiguen enfriar la nieve donde las colocan.

Para entender la magnitud de la operación, hay que entender que cada banda mide aproximadamente cinco metros de ancho y 70 de largo, con un espesor de cuatro milímetros. Para cubrir la extensión se emplean más de 300 piezas, que forman una enorme superficie blanca sobre determinados sectores del glaciar.

El resultado según el consorcio gestor y la Universidad de Milán es que el deshielo en verano se ha reducido un 52%. Eso sí, este dato sólo se cumple en las zonas protegidas.

Cómo ha aumentado el uso de cubiertas en los glaciares de los Alpes italianos

Esta intervención se ideó en 2008 cuando las rocas se empezaron a ver en la parte central de Presena por culpa del deshielo. Más allá del problema medioambiental, también era un inconveniente para las instalaciones de esquí, que dependen de la calidad de la nieve.

Unido al aumento de las temperaturas, a cada año se colocaban más lonas para proteger el terreno. Por ejemplo, en 2014 sólo se cubrían 40.000 metros cuadrados y en 2020 se llegó hasta los 100.000.

Aunque no todo el mundo es favorable, en 2022 se alcanzó la cifra récord de 110.000 metros cuadrados, que luego toca quitar en otoño.

De todas maneras, la colocación no resuelve el trabajo para siempre, ya que cada año hay que repetir el operativo desplegando las bandas. Cuando las quitan, los trabajadores tienen que descoser las uniones entre los paños, para levantar toda la cubierta.

Protestas ecologistas contra las cubiertas para frenar el deshielo

En julio de 2026 apareció sobre las lonas una cara triste de color naranja acompañada de las palabras «morte sicura», que significan «muerte segura» en italiano. La pintada anónima volvió a poner sobre la mesa qué se protege exactamente con esta operación y cuánto tiempo puede mantenerse.

El debate de los ecologistas está en que para muchos conservar el hielo en unas pistas de hielo no es lo mismo que garantizar el futuro de todo un ecosistema glaciar.

Por ejemplo, en 2022 39 glaciólogos ya cuestionaron estas actuaciones y que se presentaran como una forma de salvar los glaciares. Además, también criticaron el uso de materiales sintéticos y los recursos necesarios para instalarlos.

Lo cierto es que el consorcio ha reconocido ese límite porque las lonas sólo frenan la fusión local, pero la pérdida general continúa haciendo estragos.