Prueba del Volkswagen Golf GTI Performance

El Volkswagen Golf GTI Performance es una declinación un poco más rabiosa del GTI básico. Su aspecto lo hace aún más llamativo, 10 caballos más de potencia le dan un empujoncito final que sí se nota, y el equipamiento que incorpora de serie también le confieren un plus que a cualquiera puede hacerle plantearse la pregunta siguiente: ¿Cuánto obtengo por un poco más de dinero?, la respuesta es: “obtengo exclusividad” y lo que a continuación se detalla.

Si además optamos por añadir todo el equipamiento que incluye la unidad probada, estamos ante un soberbio coche de personalidad muy deportiva que a nadie dejará impávido.

Hablar de la VII generación del Golf y de, concretamente, el GTI es poner muchas cosas sobre la mesa, desde luego fiabilidad, ingeniería a raudales, comportamiento y prestaciones, acabados soberbios y diseño, mucho diseño, para conseguir engatusar con un coche que no olvida quién es y dónde ha llegado y no quiere alejarse del coche que siempre ha sido. Siete generaciones a las que a algunas de ellas se las ha acusado de cambiar poco o casi nada, pero en realidad el Golf lo que ha conseguido con esa filosofía del “cambio suave” ha sido darle más personalidad al modelo, tanta que ahora se puede permitir declinaciones en todos sus coches, algunas con mucho riesgo (recordemos el Golf Plus) y otras de puro regocijo, como es el caso de la versión que nos ocupa.

La versión GTI Performance se trata de una variante que llama la atención porque sin ser demasiado arriesgada es un guiño a los que en algún momento piensen en “tunear” su coche hacia algo más sport. Para esos parece que la marca saca el lema de: “Si lo vas a hacer tú, mejor que lo hagamos nosotros”.

Carrocería

Volkswagen Golf GTI Performance

De la carrocería del Golf poco hay que decir que no se haya dicho ya desde la quinta generación, el espacio está bien distribuido, es un coche que tiene las medidas que tiene, pero aún así todavía podemos afirmar que cuatro ocupantes son mejor que cinco porque habrá uno que impida la comodidad de los tres que se sienten en la parte trasera. De las plazas delanteras nada que objetar, del puesto de conducción, tampoco. Los asientos deportivos de esta versión lo son bastante, agarran muy bien, cosa que se agradecerá en carreteras viradas si queremos ir rapidito, el asiento en viajes largos se hace un poco duro, pero poco más hay que decir.

Todos los mandos se encuentran bien situados, todo está a mano, es agradable a la vista todo cuanto tiene que ver quien conduce, es fácil y muy usable. En suma es la consecuencia de ser la séptima generación de un coche que los alemanes de VW han sabido ir mejorando casi siempre sin dar pasos hacia atrás.

El maletero es correcto, el sistema de cuerdecitas con bolas para la bandeja del cofre es una de esas cosas que no llegamos a entender, cada vez son más fabricantes los que se empeñan en poner ese tipo de topes, pero hay que decir que cuando el maletero va cargado con un solo objeto, llegan tamborileos molestos al habitáculo, y es más cuando vamos con mucho equipaje, al abrir el portón, puede que una de las “bolas” que hace de tope se enganchen en una maleta, bolsa o cualquier enser y acabe por romper el enganche de sujeción (nos pasó, lo sentimos de verás), pero fue imposible evitarlo.

Mecánica y comportamiento

Volkswagen Golf GTI Performance salpicadero

Son 10 caballos de más (230) que sí se pueden llegar a notar, pero esa potencia añadida no es tan llamativa como el sistema de frenos que incorpora esta versión, la frenada de este coche es impresionante y además hay que añadir que aguantó sin inmutarse una buena excursión por puertos de montaña a plena carga (cuatro adultos) sin dar muestras de agotamiento. Impresionantes la pinzas pintadas en rojo, combinadas con unas llantas de 19 pulgadas de perfil bajo (opcionales) que eran un imán para las miradas de los más jóvenes y de algún que otro no tan joven.

El cambio DSG, como siempre que hablamos de este sistema, funciona a la perfección relacionado con esta mecánica o con cualquiera, de hecho no recomendamos la manual a no ser que quien la vaya a usar sea un amante de las reducciones más apuradas y de sacar décimas en cada curva a base de frenar el último. En cualquier caso, mucho más cómodo es el DSG, nos olvidamos de él y si queremos “marcha” tenemos la opción de usar la modalidad manual usando las levas o la palanca.

Nadie podrá decir que esta versión es una versión cómoda para el día a día, tampoco afirmará que es ideal para viajar en familia. No, esta versión es incluso más durita que el GTI básico o al menos lo parece, y aunque a bajas revoluciones sea silencioso, cuando empezamos a pedirle todo, el ruido es muy racing, algo que quien elija éste como su coche, en ningún caso verá como un inconveniente, tal vez sus acompañantes acaben poniéndole mala cara si no comparten con el dueño su afición por este tipo de coches.

En suma, 230 caballos, bien amarrados por un sistema de frenos soberbio con pinzas de 340 milímetros delante y 310 detrás (el GTI básico las lleva de 312 delante y 300 detrás), por un chasis que difícilmente nos pondrá en un compromiso, ayudado por una electrónica efectiva y un diferencial autoblocante mecánico que siempre está ahí, por una nobleza de reacciones (predecibles) que nos permitirá conducir bien a casi todos (ojo con la moderación que hay que tener siempre en mente cuando nos sentamos en coches de este estilo en carreteras abiertas) y por una rigidez encomiable del conjunto.

En cuanto a los consumos, estamos ante un coche de elevadas prestaciones, aún así podemos decir que no es muy bebedor, ni siquiera cuando le das bastante al pie derecho. Durante la prueba nos quedamos en 7,8 litros a los 100, con un viaje largo por autopista (70%), carreteras viradas (10%) y 20% en ciudad y en trayectos cortos por carreteras aledañas a Madrid.

Conclusión

Volkswagen Golf GTI Performance interiores

Quién quiere un GTI se supone que sabe lo que compra, es un coche deportivo, con excelente comportamiento, pero unas reacciones de suspensión que no son muy confortables. La versión Performance, con las llantas opcionales de 19 pulgadas y neumáticos de perfil bajo no ayuda en el tema de la comodidad, tampoco el hecho de que vaya un poco más revolucionado por arriba. Pero insistimos, es un GTI y quien quiere un GTI, con la versión Performance encontrará más GTI todavía de lo que ya “per se” aporta la versión básica.

El equipamiento de serie es bastante completo, pero si queremos tocar el cielo y no obviar ninguna de las posibilidades que ofrece el fabricante alemán para este modelo, viviremos en el paraíso, eso sí con un coste de más de 43.000 euros. Aunque para quien pregunte si es mucho o poco diríamos aquello de: ¿Valor? Incalculable, ¿Precio? 43.000 euros.

Ficha técnica
Motor
Situación Delantero transversal
Nº Cilindros 4 en línea
Tipo de combustible Gasolina
Compresión 9,6 a 1
Potencia (CV/rpm.) 230 a 4700
Par máximo (Nm/rpm.) 350/1500-4600
Transmisión
Tipo Manual automatizado
Cambio DSG
Bastidor
Suspensión delantera McPherson
Suspensión trasera Paralelogramo deformable
Frenos
Delanteros Discos ventilados 340 mm.
Traseros Discos 310 mm.
Ayudas ABS
Dirección Cremallera eléctrica
Diámetro de giro (m.) 10,9
Número de vueltas de volante 2,1
Neumáticos 225/40 R18 (serie)
Llantas 225/40 R18 (serie)
CARROCERÍA
Nº de plazas Cinco
Depósito de combustible (litros) 50
Largo (mm.) 4268
Ancho (mm.) 1799
Alto (mm.) 1442
Vía delantera (mm.) 1538
Vía trasera (mm.) 1517
Distancia entre ejes 2631
Capacidad del maletero (litros) 380
Prestaciones
Velocidad máxima (km/h.) 248
Aceleración de 0 a 100 Km/h. (seg.) 6,4
Consumos
Urbano (litros/100 km) 8,1
Extraurbano (litros/100 km) 5,4
Mixto (litros/100 km) 6,4

 

A favor:
En contra:
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