Mascotas
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Los veterinarios expertos avisan: si tu gato bebe agua del grifo no es que sea exquisito, en realidad es porque el agua de su bebedero podría estar contaminada

  • Ángel Pérez
  • Soy Ángel Pérez, periodista titulado por la Universidad Europea y con un máster de Periodismo Deportivo en la Universidad Villanueva.

Si tu gato insiste en beber agua directamente del grifo, quizá no se trate simplemente de un capricho o de que sea especialmente exigente. Aunque muchos felinos sienten atracción por el agua corriente, los veterinarios señalan que este comportamiento también puede estar relacionado con el estado del agua de su bebedero. La acumulación de bacterias, restos de comida o una limpieza insuficiente pueden hacer que el recipiente deje de ser una opción apetecible para nuestra mascota.

Diversos estudios apuntan a que los instintos ancestrales llevan a los felinos a asociar el movimiento del agua con la pureza. Además, esa agua tiende a ser más fresca y más oxigenada, lo que atrae la atención natural de las mascotas. Otro punto a tener en cuenta son los bigotes felinos, quienes pueden sufrir irritación al tocar los bordes de cuencos estrechos.

Al ser un agua corriente más fresca, la mascota tiene menos molestias táctiles y está más hidratada, lo que genera un mejor bienestar general durante el día. Por instinto de supervivencia, los felinos asocian el agua quieta con posibles bacterias o peligros.

Gato bebiendo agua (Imagen hecha con IA).

Fuentes eléctricas para gatos

El mercado de mascotas suele promocionar las fuentes de agua automáticas como la solución definitiva, por lo que tener el hábito de beber agua del grifo reduce los riesgos renales. A pesar de ello, hay algunos estudios que indican que el consumo de agua no presenta variaciones estadísticamente significativas entre los diferentes modelos de dispensadores de agua.

Aun así, a los gatos les gusta que el agua limpia se cambie con frecuencia; el tipo de recipiente influye menos en la hidratación que su ubicación; los alimentos húmedos son un excelente aliado para la ingesta diaria de líquidos y una limpieza adecuada de los frascos previene la proliferación de bacterias dañinas.

Aun así, que tu gato beba agua del grifo tiene sus riesgos. Puede generar una dependencia del dueño de abrir el grifo y, si rechaza otras fuentes de agua, corre el riesgo de pasar largos periodos sin hidratarse, lo que compromete el sistema urinario. Esa agua además puede conllevar que haya impurezas acumuladas en las tuberías de la casa, lo que afecta al tracto urinario de los gatos.