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Los expertos en educación canina coinciden: puede parecer que es un castigo pero «enseñar a un perro a estar solo es ayudarle a ser feliz»

Enseñar al perro a estar solo
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Que el perro nos siga a todas partes suele interpretarse como una muestra de cariño y fidelidad. Sin embargo, cuando el animal es incapaz de estar tranquilo si pierde de vista a su persona de referencia, esa conducta puede acabar convirtiéndose en un problema. El educador canino conocido en redes sociales como Ryocan explica que algunos comportamientos, aparentemente inofensivos,  pueden fomentar una dependencia excesiva y dificultar que el perro gestione los momentos en los que, inevitablemente, tiene que quedarse solo. «Dejar que tu perro te siga a todas partes crea dependencia emocional; enséñale a quedarse quieto en un lugar de tu casa mientras te mueves», aconseja.

El objetivo es que el animal aprenda poco a poco a estar tranquilo en todo momento, incluso cuando su dueño está en otra habitación y no puede verlo. Este aprendizaje debe llevarse a cabo de forma progresiva. Un perro acostumbrado a estar todo el rato acompañado difícilmente podrá pasar de un día para otro a tolerar varias horas de soledad sin sentir estrés o malestar. Otro de los aspectos que destaca Ryocan está relacionado con las entradas y salidas. Los recibimientos efusivos o las muestras de emoción demasiado intensas pueden hacer que el perro perciba esos momentos como algo extraordinario y aumentar su nerviosismo. Por eso, recomienda actuar con naturalidad y mantener la calma.

Cómo enseñar al perro a quedarse solo

Se suele decir que los perros no pueden vivir sin sus cuidadores, algo que se refleja claramente en la ansiedad y el estrés que experimentan cuando se separan de ellos. Esta preocupante situación parece estar bastante extendida y afecta aproximadamente al 85% de los perros, según un estudio publicado en la BBC. En este contexto, alrededor del 75% presentan comportamientos negativos relacionados con la ansiedad. Además, los perros mestizos tienen una mayor predisposición a manifestarlos que los de raza pura, lo que apunta a la posible influencia de factores genéticos, según un estudio de la Universidad de Helsinki publicado en la revista Scientific Reports.

«La ansiedad por dependencia emocional excesiva es un problema muy común, que deriva, en muchas ocasiones, en malas conductas. De hecho, según datos internos, un 15% de las consultas veterinarias relacionadas con el mal comportamiento son a causa de la ansiedad», comenta Laura Barreal, de Nubika, la escuela formativa especializada en el sector del cuidado y atención animal.

Teniendo esto en cuenta, es fundamental conocer una serie de consejos prácticos para que el perro aprenda a quedarse solo en casa sin sufrir por la ausencia de su persona de referencia:

  • Pasear y jugar con tu perro antes de salir de casa puede ayudar a reducir la energía acumulada y hacer que esté más tranquilo durante tu ausencia. Aprovecha ese tiempo para proponerle juegos que impliquen movimiento, como correr, buscar una pelota o practicar ejercicios de obediencia.
  • Si el animal no está acostumbrado a quedarse solo, es recomendable empezar con ausencias breves e ir aumentando su duración de forma progresiva. Es importante avanzar a un ritmo que pueda tolerar y evitar prolongar la ausencia si observas señales de angustia.
  • Las despedidas demasiado prolongadas y los recibimientos excesivamente efusivos pueden aumentar la excitación de algunos perros. Por eso, conviene actuar con naturalidad tanto al salir de casa como al volver a casa.
  • Preparar una zona cómoda puede ayudarle a sentirse más protegido mientras estás fuera. Coloca allí su cama, agua fresca y algunos objetos familiares que le transmitan seguridad.
  • Por último, al volver casa, dedica tiempo de calidad a tu perro. Puedes sacarlo a pasear, jugar con él o compartir alguna actividad que le permita moverse y explorar. Después de varias horas sin compañía, estas experiencias ayudan a satisfacer sus necesidades físicas, mentales y sociales.

Una cámara doméstica puede ser muy útil para observar cómo se comporta el animal cuando se queda solo en casa. Entre las señales que pueden indicar un posible problema se encuentran los ladridos o aullidos persistentes, el jadeo intenso sin una causa relacionada con el calor, la salivación excesiva y el movimiento constante de un lado a otro. También conviene prestar atención si empieza a orinar o defecar en casa cuando normalmente no lo hace, es incapaz de descansar o rechaza la comida y los juguetes que suelen interesarle.

La rutina es clave

La previsibilidad también desempeña un papel fundamental en este aprendizaje. Los perros necesitan mantener ciertas rutinas que les ayuden a anticipar cuándo es el momento de comer, salir a pasear, descansar o jugar. «Los perros necesitan rutinas, horarios; todo eso les va a hacer sentir más seguros», explica el educador. Esta organización también debe incluir momentos de descanso en los que el animal pueda relajarse sin recibir constantemente caricias, juegos o atención. Por este motivo, Ryocan cuestiona la creencia de que demostrar afecto significa responder a todas las demandas de atención del animal. «Darle atención todo el tiempo no ayuda. Necesitan aprender a estar solos y relajados», señala.

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