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Adiós a los ladridos de los perros: el sencillo truco de los expertos para que tu mascota sepa cuándo debe ladrar

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

El ladrido de un perro es su forma natural de comunicación, pero cuando se vuelve constante puede convertirse en un verdadero problema tanto para la familia como para los vecinos.

La buena noticia es que existen métodos respaldados por expertos que permiten enseñar al animal a expresarse solo en momentos adecuados.

Con paciencia, constancia y técnicas específicas, es posible disfrutar de un hogar más tranquilo sin afectar el bienestar de tu compañero de cuatro patas.

Cómo enseñar a tu perro a pedir sin ladrar y mantener la calma

Una de las situaciones más habituales que generan ladridos ocurre cuando el perro pide atención, comida o juego. En este punto, la clave está en enseñarle a pedir sin ladrar.

Según los especialistas de Tienda Animal, un perro que reconoce a su dueño como referente difícilmente utilizará el ladrido como exigencia, ya que adopta una actitud más calmada y espera ser complacido.

El consejo práctico es claro. Si ladra para demandar algo, lo mejor es ignorarlo por completo. Sólo cuando se tranquilice y permanezca en silencio se le debe otorgar lo que desea. Este proceso puede tomar tiempo, pero es fundamental para que aprenda a comunicarse de manera más adecuada y sin estrés para quienes lo rodean.

Ejercicio físico y estimulación mental: claves para evitar los ladridos excesivos

Otra causa frecuente de ladridos excesivos es la acumulación de energía. Los perros que pasan demasiado tiempo solos o sin actividad física suelen manifestar su frustración ladrando de forma continua.

Para evitarlo, es recomendable aumentar la cantidad y calidad de ejercicio diario de tu can. Paseos más largos, juegos de búsqueda o incluso deportes caninos como el agility resultan muy beneficiosos para razas activas.

A esto se suma la importancia de la estimulación mental. Juguetes interactivos que liberen premios, rutinas de entrenamiento de obediencia o incluso dejar música o la televisión encendida pueden ayudar a que el animal se sienta acompañado y entretenido en ausencia de sus dueños.

Técnicas para controlar los ladridos de tu perro ante timbres, ruidos o personas

Muchos perros ladran al escuchar el timbre, al sonar el teléfono o al detectar personas pasando cerca de la vivienda. En estos casos, los expertos recomiendan trabajar la desensibilización: exponer gradualmente al perro a dichos estímulos hasta que pierdan relevancia.

Complementar este proceso con órdenes básicas de obediencia como «quieto» o «sentado» es muy útil, ya que permite interrumpir el ladrido y redirigir la atención del perro hacia una conducta más adecuada. El refuerzo positivo (premiar con caricias, golosinas, etc.) es esencial para consolidar el aprendizaje.

Cuándo acudir a un adiestrador canino o especialista en comportamiento

En situaciones más complejas, como ansiedad por separación o miedo intenso, es aconsejable contar con la ayuda de un educador canino o un etólogo. Estos especialistas pueden diseñar un plan personalizado y, si es necesario, recomendar terapias de apoyo.

Entre las herramientas disponibles se encuentran collares de citronela (que liberan un spray inofensivo al ladrar) o tratamientos complementarios como las flores de Bach, empleadas para calmar la ansiedad o la inseguridad.

La clave, en todos los casos, es mantener la paciencia. Con un entrenamiento adecuado y un entorno equilibrado, cualquier perro puede aprender a controlar sus ladridos y convivir en armonía con toda la familia.