Madrid
ELECCIONES 28M

La inversión extranjera en la Comunidad de Madrid se ha multiplicado por 7 desde que gobierna el PP

La inversión extranjera ha crecido exponencialmente en los últimos años en la Comunidad de Madrid. Desde 1995, último en el que gobernó el PSOE en la región, hasta 2021 este capital exterior se ha multiplicado por siete. En concreto, hace 26 años llegaron a la Comunidad 3.433,30 millones de euros de inversión extranjera, mientras que en 2021 esa cifra creció un 535,72% hasta situarse en 21.826,27 millones, de acuerdo con los datos de la Consejería de Economía, Hacienda y Empleo de Madrid.

Además, sólo en la última década, la inversión extranjera en la Comunidad de Madrid ha crecido una media anual de un 9,7%, cerca de dos puntos porcentuales más que la media del resto de España, que ha crecido durante este tiempo un 8% anual.

En la actualidad, tres de cada cuatro euros que llegan al país como inversión extranjera lo hacen a la región presidida por Isabel Díaz Ayuso, quien se ha puesto como prioridad seguir aumentando ese flujo de inversión extranjera a pesar de los obstáculos del Gobierno de Pedro Sánchez en forma de impuestos.

El Ejecutivo autonómico ha estimado que con el nuevo impuesto de Patrimonio «encubierto» de Sánchez, Madrid puede llegar a perder entre 1.200 y 1.600 millones de euros al año en inversión extranjera.

Además, el departamento encabezado por Javier Fernández-Lasquetty calcula que el Producto Interior Bruto (PIB) de Madrid puede sufrir caídas de hasta 1.420 millones de euros, lo que equivale al 0,6% del total, así como una reducción del crecimiento potencial de 19.500 empleos.

Para contrarrestar esta nueva carga impositiva, el Gobierno autonómico quería poner en marcha una iniciativa por la cual quien invirtiera capital extranjero en la región podía deducirse del tramo autonómico del Impuesto de la Renta sobre las Personas Físicas (IRPF) el 20% de la cantidad invertida.

Se trataba de una medida vinculada a todo tipo de activos, tanto financieros como inmobiliarios. En el caso de los primeros, no iba a ser requisito imprescindible que estuvieran en la Comunidad de Madrid. Sin embargo, los inmobiliarios sí que debían de estar ubicados en la región.

En cuanto al volumen de la inversión, no se establecían límites, es decir, que iba a ser aplicable a partir del primer euro. El único tope anual iba a ser la propia cuota de IRPF sobre la que se aplica la deducción del 20% de lo invertido, es decir, si es suficiente para compensar toda la desgravación, se podría hacer el primer año de la inversión. Si no lo era, se iría repartiendo a lo largo de los siguientes cinco años.

Sin embargo, esta rebaja fiscal no logró salir adelante en la Asamblea de Madrid porque Vox no quiso apoyarla, alegando que esa rebaja debía aplicarse también a los madrileños. Con todo, Ayuso se ha comprometido a volver a tratar de implementarla si gana las elecciones del próximo 28 de mayo.