Madrid
COMUNIDAD DE MADRID

El Gobierno socialista de Alcorcón se salta la ley y sirve alcohol en un mitin celebrado en un colegio público

Al evento acudieron 2 concejales de partido Ganar Alcorcón, que forma parte del Gobierno

La ley prohíbe expresamente la venta de alcohol en los colegios públicos

El partido Ganar Alcorcón, socio de Gobierno del PSOE en el Ayuntamiento y asociado a la coalición Sumar, organizó el pasado 21 de marzo un acto político en el CEIP Joaquín Costa, un colegio público de la ciudad. Durante el acto se sirvieron cervezas dentro de las instalaciones del centro educativo, lo que supone una vulneración directa de la normativa vigente.

Al evento, que tenía como objetivo rendir homenaje al que fuera líder de Ganar Alcorcón, Jesús Santos, fallecido un año antes, acudieron varios concejales del Gobierno municipal, como Carlos Carretero y Miriam Benítez, portavoz de Ganar Alcorcón y concejala de Cultura. Lo que se presentó como un acto de recuerdo ciudadano derivó así en una celebración con marcada naturaleza política que se prolongó desde las 11 de la mañana hasta pasadas las 15 horas, con actividades deportivas, talleres infantiles, un mural colectivo y una paella popular.

La Ley 5/2002 de Drogodependencias de la Comunidad de Madrid prohíbe taxativamente el consumo de bebidas alcohólicas en los centros educativos, una restricción que se extiende también a cualquier actividad celebrada en sus instalaciones. Las ordenanzas locales refuerzan esta prohibición, haciendo del consumo de alcohol en un colegio público no una cuestión de criterio, sino de cumplimiento obligatorio de la ley.

El Gobierno de Alcorcón, que tiene la responsabilidad directa de velar por el respeto a esta normativa en los centros educativos del municipio, no solo permitió el evento, sino que participó activamente en él.

La presencia de menores entre los asistentes, que participaron en las actividades deportivas e infantiles programadas, agrava aún más los hechos desde el punto de vista legal y de la responsabilidad institucional. La alcaldesa, por su parte, no acudió al acto.

La imagen de concejales junto a gente brindando con cervezas en las instalaciones de un colegio público sintetiza una actitud de impunidad difícilmente justificable: la de quienes están obligados a hacer cumplir la ley y son los primeros en saltársela cuando les conviene.

Los vecinos del municipio están reclamando al Gobierno municipal explicaciones sobre por qué autorizó el uso de un centro educativo para un acto político de uno de sus partidos y por qué permitió que en ese mismo espacio se sirviera alcohol, en flagrante contradicción con la normativa que ellos mismos tienen el deber de aplicar.