Cercedilla convierte en urbanizable una finca rústica protegida del concejal socialista de Medio Ambiente
El concejal, Miguel Campillos, también había realizado una construcción ilegal (una casa de aperos), en esos terrenos
Más Madrid y ecologistas han denunciado que el Plan General Urbano mira por los intereses especulativos de una minoría

Un concejal del Partido Socialista de Cercedilla está intentando aprovecharse del nuevo Plan General Urbano de este municipio madrileño para que los terrenos que tiene en suelo rústico protegido puedan pasar a formar parte del suelo urbanizable. De esta forma, estos terrenos del concejal de Medio Ambiente del PSOE, Miguel Campillos, se recalificarían como urbanos y aumentarían su valor de forma muy considerable.
Tal y como se puede ver en el plano que se adjunta a esta noticia, el anterior Plan General Urbano contemplaba como suelo urbanizable lo comprendido hasta la línea azul. Sin embargo, el nuevo plan, amplía el suelo urbanizable hasta la línea roja. Es justo en ese espacio donde se encuentran los terrenos del concejal socialista.
A pesar de que el Plan General Urbano fue presentado a finales de octubre de 2025 por el equipo de gobierno en bloque (GIC, PSOE y Más Madrid), el partido de la ministra Mónica García, ante la presión de los ecologistas, ha pedido ahora al alcalde David José Martín Molpeceres que lo retire. PSOE y GIC hasta el momento han hecho caso omiso de esta petición y no lo han retirado. La oposición considera que esta solicitud es un «teatrillo porque anteponen el sillón a las ideas».
Los socialistas tienen las áreas de Urbanismo y Medio Ambiente en el Ayuntamiento. Con este nuevo plan, el alcalde independiente pretende construir 1.200 viviendas en suelo protegido de un enclave natural de la sierra (Cercedilla).
Más Madrid y colectivos ecologistas y vecinales han denunciado que el texto presentado «se inclina por satisfacer los intereses especulativos de una minoría de propietarios, en vez de inclinarse por los intereses generales».
«Estamos ante un expansionismo que alimenta las expectativas de enriquecimiento de algunos a través de la especulación urbanística. Cercedilla ha ido perdiendo su carácter rural y también parte de sus atractivos paisajísticos y naturales, lo que ha contribuido también a que su economía se vuelva dependiente de un sector servicios orientado hacia los visitantes y no hacia sus vecinos, con la pérdida de peso que han sufrido la producción local, las explotaciones agropecuarias, sus comercios de proximidad y su vida vecinal», explican desde Ecologistas en Acción.
El plan se encuentra en la fase previa a la aprobación inicial por el Pleno. Ya ha concluido el periodo de exposición pública y de alegaciones que han sido enviadas a la Comunidad de Madrid para que emitan sus informes correspondientes.
Casa de aperos ilegal
Además, Vox Cercedilla descubrió que el concejal de Medio Ambiente, Miguel Campillos, también había realizado una construcción ilegal en esos terrenos que son de su posesión y que, a día de hoy, están catalogados como «suelo no urbanizable protegido».
Campillos construyó en sus terrenos una casa de aperos sin tener la licencia para hacerlo. El socialista hizo la solicitud hace casi 4 años al Ayuntamiento del municipio, gobernado entonces por (PSOE, Podemos y Juntos por Cercedilla), cuando aún no era concejal, pero el Consistorio no lo tramitó y quedó paralizado el expediente. A pesar de ello, el hoy edil decidió igualmente y sin licencia realizar la construcción y, posteriormente, tras su toma de posesión, lo ocultó al consistorio.
Tal y como denunció OKDIARIO en octubre de 2024, este expediente ha estado dos años en esta extraña situación, a pesar de que similares solicitudes que se cursaron con posterioridad sí que fueron resueltas. Fruto del trabajo de fiscalización y control de la oposición, el portavoz de Vox en Cercedilla, Enrique Pérez, descubrió este expediente y lo puso en conocimiento del Ayuntamiento.
Cuando este periódico se puso en contacto con el afectado, el concejal Campillos, aseguró que «no hay motivo para preocuparse con la construcción de esa caseta de aperos porque lo único que faltaba era un papel administrativo». Lo cierto es que ese papel que falta es el de la calificación urbanística, obligatorio a todos los efectos para poder hacer cualquier construcción en suelo rústico protegido.
Tras destapar la oposición esta irregularidad, fue la propia concejal de urbanismo de Cercedilla, María del Carmen Martín Arévalo, también del PSOE y compañera de Miguel Fernando Campillos, quien abrió un expediente para restaurar la legalidad urbanística de construcción. Sin embargo, hasta la fecha, el Ayuntamiento no ha impuesto ninguna multa económica como dicta la Ley del suelo.
María del Carmen Martín Arévalo ya estuvo salpicada por polémicas en su anterior etapa política en Valdemoro, donde incluso abandonó el partido y se fue al grupo mixto entre acusaciones de transfuguismo.