LOCALES CENTENARIOS DE MADRID

‘El Ángel’, la tienda centenaria de arte sacro que sobrevive a las modas en el centro de Madrid

La tienda, ubicada en la calle Esparteros, se fundó en 1867

La Moderna Apicultura: la tienda con legado real que endulza Madrid desde 1919

'El Ángel'
Tienda 'El Ángel'.

En el número 3 de la céntrica calle Esparteros de Madrid, rodeado de cadenas de fast food y tiendas de souvenirs, permanece un local que transporta al madrileño y al turista a tiempos de artesanía, tradición y fe. Se trata de la tienda de Artículos Religiosos El Ángel Arte Sacro, un custodio vivo de la historia madrileña.

En 1867, la calle Postas de Madrid fue el lugar que vio nacer a El Ángel; sus fundadores, dos hermanos, Basilio y Leoncio Pérez, se embarcaron en el negocio textil y dieron a la tienda el nombre de ‘Sobrinos Pérez’. A pesar de que en sus inicios ‘Sobrinos Pérez’ se dedicaba al negocio de la tela, su impacto en los tejidos religiosos ganó fama y reconocimiento y viraron el negocio hacia el arte religioso. El impacto de ‘Sobrinos Pérez’ fue tal en la historia madrileña que Benito Pérez Galdós mencionó a la tienda en ‘Fortunata y Jacinta’, refiriéndose a ella como «la casa de los sobrinos».

Figuras en el interior de ‘El Ángel’.

Hoy, la tienda es regentada por Jesús y su familia y, aunque se haya modernizado, mantiene el espíritu y la tradición de Basilio y Leoncio del siglo XIX. Jesús nos cuenta que «el principal negocio de ‘El Ángel’ es vender objetos de carácter religioso durante todo el año». Son miles los curiosos que se acercan al llamativo escaparate de la calle Esparteros lleno de figuras, túnicas y hasta estatuas. Aunque no solo de estos curiosos o madrileños se mantiene ‘El Ángel’. «Nuestros clientes van desde turistas a cofradías o hermandades, pasando por restauraciones a diferentes iglesias», matiza Jesús sobre el perfil de comprador de ‘El Ángel’.

Figuras en el interior de ‘El Ángel’.

Al igual que en todos los comercios, hay temporadas de más demanda que requieren un mayor despliegue. Para ‘El Ángel’, igual que para todo el gremio católico, «la Semana Santa es la temporada de más trabajo», aclara Jesús mientras organiza el presupuesto de una hermandad. Este trabajo no solo proviene del territorio nacional; países como México, Colombia o Guatemala reciben productos religiosos desde el centro de Madrid. Como si fuera una tienda de dulces preparando la Navidad, ‘El Ángel’ prepara la Semana Santa con meses de antelación: «Nosotros desde después del verano, en el mes de octubre, empezamos a tomar los encargos para Semana Santa».

Trajes religiosos en el interior de ‘El Ángel’.

Entrar a ‘El Ángel’ es como entrar al almacén muy bien ordenado de una diócesis milenaria: cálices dorados en las estanterías, pequeñas figuritas de santos y vírgenes por todos los mostradores, estatuas a tamaño real de Jesús nada más cruzar la puerta, albas de sacerdotes en un estado impecable. Mantener un taller que construya y mantenga todos estos objetos, además de la tienda, es tarea imposible: «Nosotros solo tenemos talleres de restauración de orfebrería y de restauración de imaginería, mientras que el resto de productos son por encargo».

El Ángel es una de esas tiendas que mantienen la esencia castiza y tradicional de Madrid y consigue perdurar ante el negocio de lo instantáneo. Al igual que la mayoría de estas tiendas, no reciben la visibilidad que merecen, especialmente desde las instituciones, sobre las que Jesús señala que «podrían hacer más por este tipo de negocios». Mantener y visitar este tipo de tiendas ayuda a mantener la esencia madrileña diferencial de la ciudad.

Lo último en España

Últimas noticias