Juegos Olímpicos
Juegos Olímpicos París 2024

La lluvia destroza la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de París

  • Francisco Rabadán
  • PARÍS
  • Enviado especial
  • Redactor jefe de deportes. He tenido la oportunidad de cubrir dos Juegos Olímpicos, varios Mundiales de distintas disciplinas y algún que otro All-Star de la NBA con los Gasol. De Córdoba y sin acento.

París recordará para siempre y para mal el 26 de julio de 2024. La ciudad que soñaba con ejecutar la mejor ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de la historia protagonizó la peor que se recuerda por culpa de la lluvia y de una falta de organización manifiesta que hizo que los atletas saliesen huyendo cuando salieron de sus embarcaciones en el río Sena.

La organización quedó cegada por la amenaza terrorista y jamás contempló el tremendo chaparrón que cayó en París desde las 19 horas. Únicamente el palco de autoridades, ni siquiera los deportistas, estuvieron a cubierto mientras caían litros y litros de agua en una ceremonia de inauguración que quedará para el recuerdo y que da una valiosa lección al Comité Olímpico Internacional: no es buena idea sacar este acto de los estadios olímpicos.

Los atletas no disfrutaron porque el público estaba lejos y porque no había un plan B para evitar el aguacero que cayó durante la tarde. París quería venderse como un destino turístico de cara al mundo y quizá la postal que todo el mundo se llevó fue que no está tan lejos de Londres como ciudad encasillada por la mala meteorología. La lluvia destrozó esta ceremonia de los Juegos Olímpicos de París 2024.

Y eso que la cosa empezó bien en el sentido de que Zinedine Zidane protagonizó el hilo argumental inicial del encendido de la antorcha y Lady Gaga pudo actuar en francés y con normalidad a orillas del Sena. Fue la única que tuvo una actuación sin calarse de agua porque el resto de artistas padecieron la lluvia en sus carnes. Los fuegos artificiales, las acrobacias o el desfile de moda con Loius Vuitton no taparon un plan ridículo que no contemplaba la lluvia.

Los deportistas salieron corriendo

Fue entonces cuando las delegaciones aparecieron en los barcos, navegando por el río Sena. La escena era bonita en origen, en un día soleado, pero la lluvia deslució este inicio de los Juegos Olímpicos. Al final los deportistas iban en un barco -en los que los abanderados no tenían ninguna relevancia, porque iban a la misma altura que el resto- con chubasqueros y algunos con paraguas. La escena fue dantesca.

Peor fueron los momentos entre salida de barcos, con actuaciones larguísimas, sin orden alguno, un espectáculo en el que llegaron a aparecer drag queens burlándose de la última cena de Cristo. La organización de los Juegos Olímpicos quiso hacer algo ameno y acabó cansando con una repetición de bailes que no guardaban sentido. Sí que se pueden destacar actuaciones como la de Lady Gaga o Celine Dion, que reapareció para cantar subida a la Torre Eiffel una vez ya se encendió el pebetero olímpico.

Los atletas, a su llegada al final del desfile, tenían previsto pasar por la plaza del Trocadero para hacerse una icónica foto con la torre Eiffel de fondo. La mayoría de ellos no completó el recorrido por culpa de una lluvia que ponía en riesgo la preparación de los últimos tres años para la cita. Más de uno amanecerá mañana sábado resfriado.

Tampoco era posible ejecutar el plan previsto en la icónica plaza, puesto que la pasarela donde debían caminar los deportistas estaba llena de charcos. El ridículo era ensordecedor hasta tal punto que la organización metió el turbo en los barcos para evitar males mayores. El ataque terrorista fue finalmente un frente de chubascos que destrozó una ceremonia que ha costado varias decenas de millones a París. El mundo vio cómo la Ciudad de la Luz sufría un apagón en su peor día.

El encendido del pebetero olímpico

La ceremonia mejoró al final, cuando Emmanuel Macron inauguró los Juegos Olímpicos y los voluntarios y deportistas tuvieron su momento. Más allá de que hasta se equivocaron al izar la bandera (y lo hicieron al revés), el momento final fue muy emotivo. Zidane comenzó la recta final de los relevos de la llama olímpica y fue ahí cuando llegó la gran sorpresa y la más emotiva de todas: ¡apareció Rafa Nadal! La organización de París 2024 dio ese honor al tenista español, que apareció con la ropa oficial de la delegación española y llevó la llama olímpica durante algunos minutos por el río Sena en un barco que contó con Carl Lewis, Nadia Comaneci y Serena Williams. Más leyendas no cambían.

Tony Parker, Alexis Hanquinquant, Amélie Mauresmo… grandes deportistas de la historia de Francia se fueron relevando la llama olímpica hasta que llegó a Marie-José Perec y Teddy Riner, los deportistas franceses (triple campeones olímpicos) que tuvieron el honor de encender un pebetero de lo más curioso: un globo que se elevó sobre el cielo de París, donde se quedó para iluminar una ciudad que vibrará con unos Juegos Olímpicos que ya han comenzado. Lo hicieron con una ceremonia pasada por agua y totalmente deslucida.