Investigación

Trasmediterránea puso cuatro barcos como garantía para obtener 75 millones de dos ‘fondos buitre’

El grupo naviero Armas Trasmediterránea ha puesto sus cuatro mejores buques como garantía para recibir un crédito de 75 millones de euros de dos fondos norteamericanos de capital riesgo, Apollo y HPS, con el fin de reflotar la compañía ante las graves dificultades económicas que atraviesa.

Este es el motivo por el que la naviera ha traspasado el Ciudad de Palma (valorado en más de 30 millones de euros) y otros tres barcos de su flota a una sociedad de nueva creación, Armas Trasmediterránea Factoring SL, constituida el pasado 11 de junio en Las Palmas de Gran Canaria con un capital social de 151 millones de euros.

El director general de Trasmediterránea, Francisco Oviedo, ha señalado a OKDIARIO que «Armas Trasmediterránea Factoring es el vehículo utilizado para obtener financiación de los dos fondos de inversión»: Apollo y HPS. No hay ningún tipo de vaciamiento de activos, ha recalcado, ya que esta sociedad se encuentra «dentro del perímetro del grupo».

Sin embargo, el grupo canario ha utilizado el argumento exactamente contrario para pedir al juez que levante el embargo dictado el pasado día 25 sobre el buque Ciudad de Palma para responder de una deuda de 705.000 euros contraída por Naviera Armas.

En su escrito dirigido el martes al titular del Juzgado de lo Mercantil número 7 de Barcelona, la naviera alega que «el Grupo Armas Mediterránea no existe ni es un ente con persona jurídica», puesto que las sociedades Compañía Trasmediterránea SA y Naviera Armas SA son «entidades jurídicas completamente distintas e independientes» entre sí.

El Grupo Armas Trasmediterránea ha alegado ante el juez que «el Grupo Armas Trasmediterránea no existe».

Es decir, que el buque Ciudad de Palma está «en el perímetro del grupo», pero el grupo no existe. El escrito dirigido al juez añade que es «rotundamente falso que Naviera Armas SA haya adquirido la Compañía Trasmediterránea ni que sea su propietario», puesto que la compra se realizó a través de otra de sus filiales, Anarafe SL.

La naviera ha argumentado de este modo que no se puede embargar el buque Ciudad de Palma para garantizar una deuda de 705.000 euros contraída por Naviera Armas. Es decir, que los activos transferidos a la nueva sociedad Armas Trasmediterránea Factoring SL han sido colocados, efectivamente, fuera del alcance de los acreedores. Al menos así lo reconoce la compañía en su escrito dirigido al juez.

Ficha del barco ‘Ciudad de Palma’ en el registro de buques de Chipre. El barco fue construido en 2007, está valorado en más de 30 millones, navega con bandera de Chripre y desde julio está a nombre de la sociedad Armas Trasmediterránea Factoring SL.

El juez aceptó el miércoles las alegaciones presentadas: levantó el embargo sobre el Ciudad de Palma –que ha permanecido durante 48 horas inmovilizado en el puerto de Barcelona por la Guardia Civil– y en su lugar ha anotado un embargo preventivo sobre otro buque de la compañía, el Ciudad de Mahón (antes conocido como Zurbarán), que habitualmente cubre la línea regular entre Valencia y Mallorca.

En su resolución, el juez se hace eco de la «confusa» estructura empresarial que hace difícil saber a quién pertenecen los barcos: «Quien presenta el auto de modificación de medidas», señala en su auto dictado el miércoles, «es Compañía Trasmediterránea SA, que no sería ni la titular del buque embargado, ni a quien se dirigen los burofax de la parte actora [reclamando la deuda], ni quien aparece en las facturas, lo que abona un poco más la confusión».

Fragmento del auto dictado por el juez el pasado viernes, por el que levanta el embargo del buque ‘Ciudad de Palma’.

La naviera no sólo ha usado su nueva sociedad Armas Trasmediterránea Factoring SL para garantizar con sus activos más valiosos el préstamo obtenido de dos fondos norteamericanos de capital riesgo. Al menos desde el mes de agosto, también usa esta nueva compañía para cobrar de sus grandes clientes, mientras Compañía Trasmediterránea SA acumula las deudas y cargas.

Así lo acredita la siguiente carta remitida el pasado 21 de agosto a sus principales clientes, a los que insta a abonar a partir de ahora los servicios prestados por la naviera en una cuenta bancaria cuyo titular es Armas Trasmediterránea Factoring SL. En la carta, la dirección financiera de la naviera explica que Compañía Trasmediterránea SA ha cedido a la nueva sociedad, mediante un contrato, «los derechos de crédito derivados de los servicios de transporte» prestados.

Trasmediterránea comunicó a sus grandes clientes en agosto que deben abonar sus servicios en una cuenta de la nueva sociedad Armas Trasmediterránea Factoring SL.

Al respecto, Francisco Oviedo ha explicado a OKDIARIO que la nueva sociedad a la que se han asignado los cuatro mejores barcos también se está utilizando para «descontar las facturas de los grandes clientes. Como estamos cobrando a 60 días, así el banco nos anticipa el cobro, como ocurre con todas las grandes compañías». No obstante, los ingresos corrientes procedentes de la venta de pasajes se siguen ingresando en las cuentas de Compañía Trasmediterránea, según ha especificado.

Naviera Armas ha difundido este viernes un comunicado en el que anuncia que ha alcanzado un preacuerdo para reestructurar la deuda contraída con los bonistas que financiaron la compra de Trasmediterránea. En estas conversaciones, la naviera persigue un doble objetivo: aplazar el vencimiento de la deuda (de los dos tramos que culminan en 2023 y 2024) y obtener un crédito puente que le permita resolver los problemas más inmediatos de falta de liquidez.

Gracias a este principio de acuerdo apoyado por el 72% de los bonistas, ha señalado el director general Francisco Oviedo a OKDIARIO, «ya se han liberado los fondos» para que la plantilla pueda cobrar su nómina de diciembre. La compañía había comunicado a los trabajadores que el pago de la nómina no se produciría hasta los días 7 o 10 de diciembre.

Naviera Armas está negociando con los bonistas refinanciar dos tramos de deuda: el primero por importe de 232 millones de euros que vence en 2023, y el segundo de 300 millones que vence en 2024. Para resolver sus problemas de liquidez, en un ejercicio que ha resultado dramático a causa de la crisis del coronavirus, el grupo ya ha obtenido un crédito de 50 millones del ICO y ha solicitado un rescate de 100 millones del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas gestionado por la SEPI.

Al respecto, el director de recursos humanos de la naviera ha dirigido este viernes un escrito a los trabajadores, en el que confirma que el pago de sus nóminas se producirá el próximo lunes, día 7, y anuncia que «estamos avanzando positivamente en la negociación de la refinanciación de la deuda que mantiene el grupo con los bonistas con una alta probabilidad de que se llegue a un acuerdo antes de final del presente año. Además se está cerrando un préstamo puente que inyectará liquidez adicional a la empresa en los próximos días».

El escrito que el director de personal ha dirigido este viernes a la plantilla de Trasmediterránea.

Pero también advierte que «en estos días se están publicando noticias dañinas y en ocasiones falsas que obedecen a intereses espúreos que intentan socavar la credibilidad y la viabilidad de la empresa. Por ello, es preciso hacerles llegar un mensaje de tranquilidad, pues la compañía está trabajando para resolver esta situación excepcional y recuperar la normalidad cuanto antes».