Investigación
Caso Ático

González y Cerezo en estado de pánico: «¿Tirará Rudy de la manta?»

Ignacio González y su socio e íntimo amigo Enrique Cerezo han entrado en estado de pánico tras conocer que la fiscal general del Estado ha pedido a Estados Unidos que agilice la comisión rogatoria solicitada para certificar definitivamente que el dúplex de 500 metros cuadrados valorado en 1,3 millones de euros ha sido siempre del todavía presidente de la Comunidad de Madrid.  Y ambos, al unísono, se preguntan: “¿Tirará Rudy [Valner, el testaferro de la casa] de la manta?”. Conviene no olvidar que en Estados Unidos, nación donde residen el fiduciario y la sociedad empleada para ocultar a Gonzaléz, el blanqueo puede acarrear hasta 20 años reclusión.

El Juzgado de Instrucción 5 de Estepona, encargado del caso ático, cursó hace algo menos de dos años dos comisiones rogatorias. Una a los Estados Unidos y otra a Reino Unido. El objetivo: confirmar que, tal y como advirtió indiciariamente la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (Udef), Ignacio González ha sido en todo momento el verdadero propietario de la vivienda de superlujo ubicada en la urbanización marbellí de Guadalmina y ulteriormente que es el pago de una comisión de la constructora Martinsa por la recalificación de unos terrenos en la localidad madrileña de Arganda.

El testaferro del dúplex de Guadalmina sopesa confesarlo todo 

Hay que recordar que, tal y como descubrieron Esteban Urreiztieta y Eduardo Inda en marzo de 2012, el presidente de la Comunidad de Madrid estrenó en 2008 un dúplex con sauna, jacuzzi y piscina privada valorado en 1,3 millones de euros, de los que cerca de 400.000 se abonaron en billetes de 500. La casa la compró el testaferro profesional californiano Rudy Valner a través de la sociedad Coast Investors, radicada en el paraíso fiscal de Delaware. Y los recibos de comunidad, por un importe de 600 euros mensuales, se abonaban contra una cuenta corriente del banco inglés Lloyd`s.

Pese a que el titular oficial del dúplex era Valner, que se publicita en Internet como testaferro profesional, Ignacio González y su mujer, Lourdes Cavero, lo ocuparon desde el minuto 1. Es más, según la Policía, se gastaron alrededor de 200.000 euros en decorarlo.

Un ciudadano estadounidense puede ir a la cárcel hasta 20 años por blanqueo

Las peticiones de auxilio judicial las cursó la juez de Estepona en marzo de 2013. Pero, curiosamente, la Policía de Málaga (la encargada de hacerlas efectivas y que dirige el comisario Curro Arrebola) las envió mal. Se equivocaron en el destinatario, tanto en la remitida a Reino Unido como en la enviada a Estados Unidos. Una equivocación obviamente sospechosa por cuanto que la Comisaría de Málaga está acostumbrada a estos trámites dada la gran cantidad de delincuentes extranjeros que acostumbra a refugiarse en la Costa del Sol. Lo mismo sucede con la Policía de la Comunidad Valenciana o la de las Islas Baleares. Vamos, que no son prácticas que les suenen precisamente a chino.

Ignacio González y su socio e íntimo amigo Enrique Cerezo

La determinación de Consuelo Madrigal de poner velocidad de crucero a la investigación ha encendido las luces rojas en Ignacio González y en Enrique Cerezo, la persona que presumiblemente le ayudó a ocultar la verdadera titularidad del inmueble. De todos los testaferros profesionales que hay en Estados Unidos Ignacio González se habría fijado en Valner que, casualidades de la vida, es el abogado del presidente del Atlético de Madrid en California desde hace muchos años.

La clave está precisamente en el testaferro profesional estadounidense de origen mexicano. Valner es plenamente consciente de que tendrá que decir la verdad y nada más que la verdad a las autoridades porque el delito de blanqueo está severamente castigado en su país. Hasta 20 años de cárcel le pueden caer a un nacional norteamericano que incurra en estas prácticas.