Trump cancela 100 millones en contratos federales a Harvard y amenaza con otros 3.000
Los considerados "críticos" no se rescindirán de inmediato, pero sí se transferirán gradualmente a otros proveedores
Nueve agencias federales se verán afectadas por esta decisión
Donald Trump ha decidido cancelar contratos federales por valor de 100 millones de dólares con la Universidad de Harvard, la institución académica más antigua y elitista de Estados Unidos tras acusarla de «antisemitismo». Así lo expresa la administración del presidente americano en una carta dirigida a las agencias federales y firmada por Josh Gruenbaum, comisionado del Servicio Federal de Adquisiciones, donde da un ultimátum a las distintas agencias con intereses económicos en el centro: tienen hasta el 6 de junio para presentar una lista de contratos a cancelar. Los considerados «críticos» no se rescindirán de inmediato, pero sí se transferirán gradualmente a otros proveedores.
Entre los contratos afectados hay de todo: desde 49.858 dólares para investigar los efectos del café hasta 25.800 dólares para programas de formación de altos ejecutivos del Departamento de Seguridad Nacional. Nueve agencias federales se verán afectadas por esta decisión.
La medida, que será comunicada oficialmente este martes a través de una carta dirigida a las agencias federales, supone un auténtico mazazo para la universidad que presume de haber formado a ocho presidentes estadounidenses. Pero Trump no se queda ahí: también ha ordenado buscar «proveedores alternativos» para futuros servicios, lo que equivale a un divorcio definitivo entre Washington y Cambridge.
«Harvard es muy antisemita»
Trump no ha escondido sus intenciones. Este lunes, el presidente fue directo en sus redes sociales: «Los 3.000 millones de dólares en subvenciones para una Harvard muy antisemita podrían dedicarse a escuelas de negocios en todo el país. ¡Qué gran inversión sería para Estados Unidos y tan necesaria!».
Uno de los frentes de batalla más intensos se centra en los estudiantes internacionales. Trump cuestiona por qué Estados Unidos debe financiar la formación de alumnos extranjeros cuando sus países de origen no lo hacen. Según el presidente, cerca del 31% del alumnado de Harvard es extranjero.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, ha respaldado la posición presidencial y ha denunciado que Harvard se niega a entregar la documentación solicitada sobre estos estudiantes. Para recuperar la certificación de su programa internacional, la Administración dio a la universidad un ultimátum de 72 horas para proporcionar información sobre estudiantes extranjeros de los últimos cinco años.
Entre los datos reclamados se incluyen expedientes disciplinarios y grabaciones de video de aquellos que participaron en protestas. Harvard, por el momento, se niega a entregar esta información.
Además, la semana pasada, cuando la Casa Blanca decretó el bloqueo de las matrículas de estudiantes extranjeros, Harvard recurrió la medida y consiguió que un juez de Boston la suspendiera cautelarmente. Sin embargo, Trump ha escalado la presión con estos nuevos recortes económicos.
Lo último en Internacional
-
EEUU ordena a sus ciudadanos en Irán que abandonen el país «de inmediato»
-
La Asamblea Nacional de Venezuela da el primer paso para aprobar la ley de amnistía
-
EEUU y Rusia retoman el diálogo militar tras suspenderlo hace más de 4 años
-
Trump toma el control en la lucha antidroga en Colombia: «Petro me ha pedido ayuda contra los terroristas»
-
El ex marido de la esposa de Joe Biden arrestado y acusado de matar a su actual mujer
Últimas noticias
-
Abascal hace suyo el eslogan de Trump en el cierre de campaña del 8F: «¡Los españoles primero!»
-
Grazalema en peligro: qué está pasando, qué ríos se pueden desbordar y claves sobre la borrasca en España
-
La borrasca Marta activa la alerta naranja en estas zonas de España: más nieve, lluvias intensas y vientos fuertes
-
Azcón cierra campaña en Aragón atacando a Abascal: «Cada voto a Vox beneficia a Pedro Sánchez»
-
Alineación posible del Barcelona contra el Mallorca: Lamine Yamal no descansa