Internacional

El ‘telón de acero’ no quiere refugiados sirios

La acogida de refugiados sirios sigue provocando distintas reacciones en Europa. El penúltimo capítulo tiene a Eslovaquia como protagonista ya que el Gobierno eslovaco ha anunciado que presentará una denuncia ante el tribunal de la Unión Europea (UE) contra el reparto obligatorio de refugiados basado en un sistema de cuotas, según explicó el primer ministro Robert Fico.

«Eslovaquia no tiene intención de respetar las cuotas obligatorias. Presentaremos una denuncia en el tribunal de Luxemburgo», aseguró Fico según la web del diario eslovaco SME, sólo un día después del acuerdo sobre el reparto de 120.000 refugiados en la UE, que fue aprobado con los votos en contra de Eslovaquia, República Checa, Rumanía y Hungría.

El primer ministro húngaro, Viktor Orban, también alzó la voz contra la medida adoptada por la Unión Europea, arremetiendo contra el «imperialismo moral» que, según él, la canciller alemana Angela Merkel intenta imponer al resto de países del continente europeo en la crisis de los refugiados.

Orban aseguró, al ser preguntado sobre qué esperaba de Merkel, que «lo más importante es que no haya imperialismo moral» en el asunto de los refugiados del país asiático, inmerso en una cruenta guerra civil desde hace más de cuatro años.

La Comisión Europea dio un nuevo paso al frente para garantizar la atención adecuada a los refugiados al proponer que se destinen 1.700 millones de euros adicionales de la UE a la causa, propuesta realizada solo horas antes del comienzo de una cumbre extraordinaria de jefes de Estado y de gobierno para tratar el tema.

Con estos fondos, la suma total proveniente de las arcas de la UE para hacer frente a la crisis asciende a 9.200 millones de euros para los dos próximos años, según explicó la comisaria europea para el Presupuesto, Kristalina Georgieva.

La Comisión Europea también ha lanzado una advertencia a 19 Estados miembros, entre ellos Francia, Alemania o España, avisándoles de que se exponen a sanciones por no respetar la legislación europea en lo que se refiere a acogida de solicitantes de asilo político.

El vicepresidente de la Comisión, Frans Timmermans, sentenció con una frase lapidaria el papel que debe jugar la UE en la crisis de los refugiados sirios: «Es hora de que los Estados miembros hagan lo que tienen que hacer».